ZOMEL HP TRITERAPIA

SAVAL

Triterapia para la erradicación de H. pylori.

Composición.

Cada comprimido dispersable contiene: Amoxicilina (como amoxicilina trihidrato) 1 g. Excipientes: Crospovidona, Sabor frambuesa # 75267 - 31, Sabor imitación chicle, Aspartamo. Estearato de Magnesio. Cada comprimido recubierto contiene: Claritromicina 500 mg. Excipientes: Celulosa microcristalina, Polividona K-30, Almidón de maíz, Croscarmelosa sódica, Behenato de glicerilo, Acido Esteárico, Estearato de magnesio, Lactosa monohidrato, Behenato de glicerilo, Hipromelosa, Dióxido de titanio, Polietilenglicol, Laca alumínica amarilla N°5 FD&C, Polisorbato 80. Cada cápsula con microgránulos con recubrimiento entérico contiene: Esomeprazol (como Esomeprazol magnésico trihidratado) 20 mg. Excipientes: sacarosa, almidon de maíz, povidona K90, carbonato de sodio, fosfato dibásico de sodio, lauril sulfato de sodio, talco purificado, dióxido de titanio, polisorbato 80, manitol, crospovidona, hipromelosa E-5, hipromelosa ftalato, alcohol cetílico, colorante FD&C amarillo N° 5, colorante FD&C amarillo N° 6, colorante D&C amarillo N° 10, gelatina.

Farmacología.

Zomel HP triterapia reúne los tres componentes que se utilizan en su forma farmacéutica individual, en una presentación completa de uso cotidiano. Estos componentes actúan sinérgicamente logrando la erradicación de Helicobacter pylori. Estudios epidemiológicos revelan que la mayoría de los pacientes con úlcera gástrica y/o duodenal cursan con infección por Helicobacter pylori y su erradicación reduce el índice de recurrencia de las úlceras gástricas y/o duodenales, disminuyendo la necesidad de un tratamiento anti-secretor de mantención. Amoxicilina: Amoxicilina es un derivado semisintético de la penicilina, estable a pH ácido, con un espectro antibacteriano muy similar al de ampicilina. Amoxicilina tiene acción bactericida, al igual que todos los antibióticos b-lactámicos, gracias a la inhibición de la síntesis de un mucopéptido de la pared celular bacteriana, al interferir la actividad transpeptidasa de las proteínas fijadoras de penicilinas (PBP), existentes en la membrana citoplasmática de las bacterias. Para ejercer su acción inhibitoria de la síntesis de la pared celular, los antibióticos betalactámicos se unen en forma específica a las PBP. La unión de las PBP al antibiótico determina la inactivación de la enzima transpeptidasa y la activación de autolisinas bacterianas. Los antibióticos betalactámicos presentan un patrón de actividad antimicrobiano tiempo-dependiente y su efecto se correlaciona con el tiempo que permanece el antibiótico en concentraciones superiores a la Concentración Inhibitoria Mínima (CIM) de la bacteria (T > CIM). Su acción bactericida es lenta y se manifiesta en la fase de crecimiento bacteriano, el efecto bactericida máximo ocurre a concentraciones bajas (± 4 veces la CIM). (Drusano GL y col. Enf Inf y Microbiol 2000, vol 20, N° 5, pág. 191-197). Claritromicina: Claritromicina es una antibiótico macrólido, semisintético, con mejor perfil farmacocinético y mejor tolerabilidad que la eritromicina. Claritromicina ejerce su acción antibacteriana mediante la unión a la subunidad 50S ribosomal de los microorganismos susceptibles resultando en la inhibición de la síntesis de proteínas. La terapia combinada de claritromicina con esomeprazol y amoxicilina ha demostrado ser activa contra la mayoría de las cepas de Helicobacter pylori in vitro e in vivo. Además, el metabolito 14-hidroxi-claritromicina también posee actividad antimicrobiana clínicamente significativa. El 14-hidroxi-claritromicina es dos veces más activo frente a Haemophilus influenzae en comparación al compuesto original. Sin embargo, contra el complejo Mycobacterium avium (MAC) el 14-hidroxi-claritromicina es 4 a 7 veces menos activo que claritromicina. La importancia clínica de este hallazgo se desconoce. Esomeprazol: Esomeprazol es un agente antisecretor gástrico, estructural y farmacológicamente relacionado con lansoprazol, omeprazol, pantoprazol y rabeprazol. Esomeprazol no está relacionado química o farmacológicamente con los antagonistas del receptor H2, con agentes antimuscarínicos, o análogos de prostaglandinas. Esomeprazol es el S-isómero del omeprazol. Esomeprazol actúa al interior de las células parietales gástricas, produciendo el bloqueo en el paso final de la secreción de ácido por las células, dando lugar a una potente y larga inhibición de la secreción de ácido. Debido a que esomeprazol es lábil al ácido, esomeprazol se administra en cápsulas que contienen gránulos con recubrimiento entérico, con el fin de aumentar la biodisponibilidad oral de la droga.

Farmacocinética.

Amoxicilina: Absorción: Amoxicilina muestra una biodisponibilidad de un 89%; administrada junto con alimentos no disminuye su absorción. Distribución: Alcanza entre un 15% y un 25% de unión a proteínas plasmáticas, es capaz de atravesar al líquido cerebroespinal sólo cuando las meninges se encuentran inflamadas. En los fluidos bronquiales alcanza concentraciones del orden del 3.8% al 7.2% de la concentración que alcanza en el plasma. Se distribuye en bilis, vesícula biliar, pulmón, hígado, oído y líquido pleural en concentraciones superiores a la CIM de numerosas bacterias. Posee un volumen de distribución de 0.26 - 0.31 L/kg. Excreción: La eliminación de amoxicilina es principalmente renal. Aproximadamente el 60% de una dosis de amoxicilina se elimina en orina sin cambios. La eliminación de amoxicilina puede disminuir si se administra en conjunto con medicamentos que poseen la misma vía de eliminación, como es el caso de probenecid. Posee un tiempo de vida media de 1,5 a 2 horas, mientras que en pacientes con falla renal puede llegar a ser de 5 a 20 horas. Carcinogénesis, mutagénesis, deterioro de la fertilidad: No se han realizado estudios de largo plazo en animales con el fin de evaluar el potencial carcinogénico de amoxicilina. Datos provenientes de estudios hechos con la asociación terapéutica, amoxicilina - ácido clavulánico, demuestran que la asociación no fue mutagénica. En un estudio multigeneracional de reproducción en ratas, no se apreció deterioro de la fertilidad, efectos adversos reproductivos o efectos adversos de otro tipo con dosis de hasta 500 mg/kg. Claritromicina: Absorción: Claritromicina se absorbe rápidamente desde el tracto gastrointestinal. Claritromicina es estable a pH ácido, posee una biodisponibilidad del orden del 50% debido a su extenso metabolismo hepático de primer paso. Los efectos de los alimentos sobre la absorción de claritromicina son mínimos. Distribución: Claritromicina tiene una unión a proteínas plasmáticas entre un 42% y un 50%, posee una amplia distribución en el organismo: tejido gástrico, pulmón, oído medio, neutrófilos, próstata, esputo y tejidos en general, con excepción del sistema nervioso central en donde apenas se detectan pequeñas concentraciones de claritromicina. El volumen de distribución es de 243 a 266 litros, mientras que el metabolito activo, el 14-hidroxi-Claritromicina, posee un volumen de distribución de 304 a 309 litros. Claritromicina se acumula en tejido pulmonar en concentraciones que son aproximadamente 10 veces superiores a las alcanzadas en el plasma. También se acumula en los leucocitos, en concentraciones alrededor de 9 veces superiores a las alcanzadas en el plasma, lo que hace que el fármaco sea especialmente eficaz contra patógenos intracelulares como Legionella pneumophila y Staphylococcus aureus. Metabolismo: El metabolismo de claritromicina es principalmente hepático, dando lugar al metabolito activo 14-hidroxi-Claritromicina, cuyo efecto es sinérgico con el compuesto original. Posee un tiempo de vida media de 3 a 7 horas, mientras que el metabolito activo posee un tiempo de vida media de 5 a 9 horas. Excreción: La eliminación renal es del orden del 20% al 40%, claritromicina posee un clearance renal de 114 a 203 mL/min. La medida en que la claritromicina se excreta en la orina depende de la dosis y de la formulación. A dosis más altas (1200 mg versus 250 mg), el clearance renal disminuye; en base a esta evidencia se sugiere que el metabolismo puede ser saturable a dosis más altas. Sólo una pequeña cantidad de la dosis original se excreta por las heces o por la bilis. Poblaciones especiales: Las concentraciones de claritromicina al estado de equilibrio en pacientes con insuficiencia hepática no difieren de las concentraciones detectadas en sujetos sanos. Carcinogénesis, mutagénesis, deterioro de la fertilidad: Todas las pruebas de mutagenicidad in vitro arrojaron resultados negativos, excepto el ensayo in vitro de aberraciones cromosómicas que mostró un resultado débilmente positivo en una prueba y negativo en otra. Estudios con claritromicina administrada por vía oral a monos, en dosis equivalentes a 2,4 veces la dosis máxima recomendada en humanos, demostró que produce pérdida embrionaria. En conejos, la pérdida fetal ocurrió con dosis intravenosa de 33 mg/m2, que es 17 veces menor que la dosis oral máxima diaria propuesta en humanos (618 mg/m2). Estudios a largo plazo en animales para evaluar el potencial carcinogénico de la claritromicina no se han realizado. Esomeprazol: Absorción: En individuos sanos, la biodisponibilidad de esomeprazol demostró aumentar durante el tratamiento con dosis múltiples. Después de la administración de esomeprazol, el tiempo que demora en alcanzar la concentración plasmática máxima es de 1,6 hora. Esomeprazol debe tomarse al menos 1 hora antes de las comidas. La administración de esomeprazol junto con alimentos reduce el área bajo la curva en 33% a 53%. Distribución: Esomeprazol posee una unión a proteínas plasmáticas del 97% y el volumen de distribución aparente en voluntarios sanos es de aproximadamente 16 L. Metabolismo: Esomeprazol es metabolizado en el hígado mayoritariamente por el sistema enzimático citocromo P450 (2C19). La isoenzima CYP 2C19 exhibe un polimorfismo que afecta la farmacocinética de esomeprazol, la relación de las áreas bajo la curva de esomeprazol entre las personas que presentan polimorfismo de la CYP 2C19 y el resto de la población es de aproximadamente 2:1. Excreción: El tiempo de vida media de esomeprazol es de aproximadamente 1 a 1,5 hora. Menos del 1% de la droga es excretada en la orina como fármaco inalterado. Aproximadamente el 80% de una dosis oral de esomeprazol se excreta como metabolitos inactivos en la orina; el resto se elimina en forma de metabolitos inactivos en las heces. Poblaciones especiales: Pacientes Geriátricos: Los valores de área bajo la curva y Cmáx fueron ligeramente superiores en este grupo de pacientes. El ajuste de dosis en función de la edad no es necesario. Pacientes pediátricos: Tras la administración de una dosis única durante 5 días, la exposición al fármaco (área bajo la curva) para la dosis de 10 mg en pacientes de 6 a 11 años fue similar a la observada con la dosis de 20 mg en adultos y adolescentes de 12 a 17 años. La exposición total para la dosis de 10 mg en pacientes de 1 a 5 años fue aproximadamente un 30% superior a lo observado con dosis de 10 mg en pacientes de 6 a 11 años. La exposición total con la dosis de 20 mg en pacientes de 6 a 11 años fue mayor que la observada con la dosis de 20 mg en pacientes de 12 a 17 años de edad y adultos, pero menor que la observada con la dosis de 40 mg en pacientes de 12 a 17 años de edad y adultos. Género: No es necesario el ajuste de la dosis según género. Insuficiencia renal: No se esperan alteraciones en la farmacocinética de esomeprazol en los pacientes con insuficiencia renal. Insuficiencia hepática: No es necesario ajustar la dosis en pacientes con insuficiencia hepática leve o moderada (Child-Pugh clase A y B). Sin embargo, en pacientes con insuficiencia hepática grave (Child-Pugh clase C) no debe superarse la dosis de 20 mg una vez al día. Carcinogénesis, mutagénesis, deterioro de la fertilidad: El potencial carcinogénico se evaluó en estudios en ratas macho y hembra mediante los estudios de omeprazol, del cual esomeprazol es un enantiómero. Omeprazol produjo células carcinoides gástricas La hiperplasia de las células enterocromafines estaba presente en todos los grupos tratados independiente del sexo. Esomeprazol dio negativo en el test de Ames, en la prueba de aberraciones cromosómicas en células de médula ósea y en la prueba in vivo de micronúcleos de ratón. Esomeprazol, sin embargo, dio positivo en el ensayo in vitro de aberraciones cromosómicas en linfocitos humanos. Omeprazol dio positivo en el ensayo in vitro de aberraciones cromosómicas en linfocitos humanos, en la prueba in vivo de aberraciones cromosómicas en células de médula ósea de ratón y en la prueba in vivo de micronúcleos de ratón. Los efectos potenciales de esomeprazol sobre la fertilidad y capacidad de reproducción se evaluaron mediante los estudios de omeprazol. Omeprazol en dosis que equivalen a 56 veces la dosis humana se encontró que no tienen ningún efecto sobre el comportamiento reproductivo de los animales.

Indicaciones.

Terapia combinada indicada para la erradicación de infecciones por Helicobacter pylori en pacientes cursando con úlcera gástrica y/o duodenal.

Dosificación.

Vía oral. Dosis: según prescripción médica. Dosis usual adultos y ancianos: El esquema terapéutico recomendado es 1 comprimido dispersable de amoxicilina 1g, 1 comprimido de claritromicina 500 mg y 1 cápsula de Esomeprazol 20 mg administrados cada 12 horas a lo menos 1 hora antes de ingerir alimentos, por un periodo de 7 o 10 días, con un máximo de 14 días. Dosis pediátrica: No ha sido establecida la seguridad y eficacia de del uso de esta terapia en niños con úlcera duodenal asociada a H. pylori.

Contraindicaciones.

En pacientes con hipersensibilidad a cualquier componente de las formulaciones descritas o que presenten antecedentes o tengan hipersensibilidad a las penicilinas o a algún antibiótico macrólido, o que hayan presentado hipersensibilidad a otros inhibidores de la bomba de protones. Está contraindicada la administración concomitante de claritromicina con astemizol, cisaprida, pimozida, terfenadina, disopiramida, quinidina, ergotamina y dihidroergotamina.

Embarazo y lactancia.

Amoxicilina: Embarazo: Categoría B. Estudios en animales no han demostrado riesgo fetal; sin embargo, no se han realizado estudios adecuados ni bien controlados en mujeres embarazadas. Puede administrarse a embarazadas sólo cuando es claramente necesario. Lactancia: Este medicamento se distribuye a la leche materna. No existe información suficiente para determinar el riesgo del lactante cuando se administra amoxicilina durante la lactancia. Puede administrarse con precaución a las mujeres que dan de mamar. Claritromicina: Embarazo: Categoría C. Se han realizado estudios en animales que han revelado efectos fetotóxicos (teratógenos o de otro tipo), sin embargo no hay estudios controlados en mujeres. Este tipo de drogas no debe administrarse a mujeres embarazadas y sólo podrán ser administradas en aquellas circunstancias clínicas en que no exista terapia alternativa, informando a la paciente del potencial riesgo para el feto producto de la administración de claritromicina. Lactancia: Las pruebas disponibles no son concluyentes y la información es insuficiente para determinar el riesgo del lactante cuando se utiliza claritromicina durante la lactancia. Se deben sopesar los beneficios potenciales del tratamiento farmacológico, contra los riesgos para el lactante antes de recetar este fármaco durante la lactancia. Por lo tanto, se debe tener precaución cuando se administra claritromicina a una madre lactante. Esomeprazol: Embarazo: La información clínica sobre la exposición de esomeprazol durante el embarazo es insuficiente. Debe tenerse cuidado al prescribir este medicamento a mujeres embarazadas. Lactancia: No se sabe si este fármaco se excreta en la leche humana. Se debe tomar la decisión de interrumpir la lactancia o suspender el fármaco, teniendo en cuenta la importancia del medicamento para la madre.

Reacciones adversas.

Amoxicilina: La diarrea es la reacción adversa más frecuente. Otras reacciones adversas son: candidiasis mucocutáneas, náuseas, vómitos, diarrea pseudomembranosa o hemorrágica, anafilaxis, rash eritematoso máculopapular, eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, dermatitis exfoliativa, necrólisis epidérmica tóxica, pustulosis, vasculitis, urticaria, decoloración dental, anemia, trombocitopenia, trombocitopenia purpúrea, eosinofilia, leucopenia, agranulocitosis, cristaluria, hiperactividad, agitación, ansiedad, insomnio, confusión, convulsiones, cambio de ánimo y vértigo. Claritromicina: La mayoría de los efectos adversos observados fueron de carácter leve y transitorio. Menos del 3% de los pacientes adultos sin infecciones por micobacterias y menos del 2% de los pacientes pediátricos sin infecciones por micobacterias, discontinuaron el tratamiento debido a la aparición de los efectos adversos. Los efectos adversos más frecuente producto de la administración de claritromicina en adultos fueron diarrea (3%), náuseas (3%), alteración del gusto (3%), dispepsia (2%), dolor/malestar abdominal (2%) y cefalea (2%). En los pacientes pediátricos, los eventos más frecuentes fueron diarrea (6%), vómitos (6%), dolor abdominal (3%), prurito (3%) y cefalea (2%). La mayoría de estos acontecimientos fueron leves o moderados en cuanto a su gravedad. De todos los eventos adversos reportados, sólo el 1% se calificó como grave. Experiencia post comercialización: Otras reacciones adversas que han sido asociadas a la administración de claritromicina incluyen reacciones alérgicas leves que van desde urticaria y erupciones cutáneas, hasta casos raros de anafilaxis, síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica, glositis, estomatitis, moniliasis oral, anorexia, vómitos, pancreatitis, decoloración de la lengua, trombocitopenia, leucopenia, neutropenia, mareos, decoloración de los dientes. Se han descrito casos aislados de pérdida de audición que normalmente ha sido reversible. Alteraciones del sentido del olfato y perversión del gusto o pérdida del gusto también han sido reportadas. Efectos adversos transitorios en el SNC, como ansiedad, cambios de comportamiento, estados de confusión, convulsiones, despersonalización, desorientación, alucinaciones, insomnio, comportamiento maníaco, pesadillas, psicosis, tinnitus, temblor y vértigo han sido comunicados tras la administración de claritromicina. Estos eventos generalmente se resuelven con la interrupción del tratamiento. Disfunción hepática, incluyendo enzimas hepáticas elevadas, hepatitis hepatocelular y/o colestásica, con o sin ictericia, se ha reportado con poca frecuencia tras la administración de claritromicina. Esta disfunción hepática puede llegar a ser grave y es generalmente reversible. En muy raros casos la insuficiencia hepática conlleva un resultado fatal. Se han notificado casos raros de hipoglucemia, algunos de los cuales han ocurrido en pacientes tratados con antidiabéticos orales o insulina. Al igual que con otros macrólidos, claritromicina se ha asociado con prolongación del intervalo QT y arritmias ventriculares, incluyendo taquicardia ventricular y torsades de pointes. Se han comunicado casos de nefritis intersticial coincidente con el uso de claritromicina. Se ha informado de toxicidad por colchicina debido al uso concomitante de claritromicina y colchicina, especialmente en ancianos, algunos de los cuales padecían insuficiencia renal, reportándose incluso muertes. Esomeprazol: Las reacciones adversas más frecuentemente reportadas son cefalea y diarrea, náuseas, flatulencia, dolor abdominal, estreñimiento y sequedad de boca. En pacientes pediátricos de 1 a 11 años de edad las reacciones adversas más frecuentemente reportadas (≥ 1%) producto del tratamiento con esomeprazol fueron diarrea (2,8%), cefalea (1,9%) y somnolencia (1,9%). En pacientes pediátricos de 12 a 17 años de edad, las reacciones adversas más frecuentemente informadas (≥ 2%) producto del tratamiento fueron cefalea (8,1%), dolor abdominal (2,7%), diarrea (2%) y náuseas (2%). Reacciones adversas probablemente relacionadas con la administración de esomeprazol con una incidencia < 1% son: general: distensión abdominal, alergias, astenia, dorsalgia, dolor pectoral, edema facial, edema periférico, sofocos, fatiga, fiebre, gripe, edema generalizado, edema en las piernas; cardiovasculares: sofocos, hipertensión, taquicardia; endocrinas: bocio; gastrointestinales: irregularidad en el tránsito intestinal, estreñimiento agravado, dispepsia, disfagia, displasia gastrointestinal, dolor epigástrico, flatulencia, molestias esofágicas, gastroenteritis, hemorragia digestiva, hipo, molestias faríngeas, edema lingual, estomatitis ulcerativa, vómitos; auditivas: otalgia, tinnitus; hematológicas: adenopatías cervicales, epistaxis, anemia hipocrómica, leucocitosis, leucopenia, trombocitopenia; hepáticas: bilirrubinemia aumentada, función hepática anormal, aumento de SGOT y SGPT; metabólicas/nutricionales: glucosuria, hiperuricemia, hiponatremia, aumento de la fosfatasa alcalina, deficiencia de vitamina B12, aumento de peso, sed, disminución de peso; musculoesqueléticas: artralgia, artropatía, calambres, fibromialgia, polimialgia reumática; sistema nervioso/psiquiátricas: anorexia, apatía, aumento del apetito, confusión, depresión, vértigo, aumento del tono muscular, nerviosismo, hipoestesia, impotencia, insomnio, migraña, parestesia, trastornos del sueño, somnolencia, temblor, vértigo, defecto del campo visual; reproductivos: dismenorrea, alteraciones menstruales, vaginitis; respiratorias: tos, disnea, edema de laringe, faringitis, rinitis, sinusitis; piel y anexos: acné, angioedema, dermatitis, prurito, erupción eritematosa, erupción máculo-papular, inflamación de la piel, aumento de la sudoración, urticaria; sentidos especiales: otitis media, parosmia, pérdida del gusto, alteración del gusto; urogenitales: albuminuria, cistitis, disuria, infección por hongos, hematuria, alteración de la frecuencia de micción, moniliasis, candidiasis genital, poliuria; visuales: visión anormal. Durante el tratamiento con esomeprazol se produjeron los siguientes cambios (≤ 1%), clínicamente significativos, en los exámenes de laboratorio clínico: aumento de la creatinina, ácido úrico, bilirrubina total, fosfatasa alcalina, ALT (Alanina aminotransferasa) y AST (Aspartato aminotransferasa), hemoglobina, recuento de leucocitos, plaquetas, gastrina sérica, potasio, sodio, tiroxina y TSH. Se observaron disminuciones en la hemoglobina, recuento de glóbulos blancos, plaquetas, potasio y sodio. Hallazgos endoscópicos notificados: duodenitis, esofagitis, estenosis esofágica, úlcera esofágica, várices esofágicas, úlcera gástrica, gastritis, pólipos benignos o nódulos, esófago de Barrett y decoloración de la mucosa. Experiencia post-comercialización: Debido a que estas reacciones se comunican voluntariamente, no es posible estimar de forma fiable su frecuencia o establecer una relación causal con esomeprazol. Estas reacciones se enumeran a continuación: sanguínea y linfática: Agranulocitosis, pancitopenia; oftálmicas: visión borrosa; gastrointestinales: pancreatitis, estomatitis; hepatobiliares: insuficiencia hepática, hepatitis con o sin ictericia; sistema inmunológico: reacción anafiláctica/shock; infecciones e infestaciones: candidiasis gastrointestinal; musculoesqueléticas y del tejido conectivo: debilidad muscular, mialgia; sistema nervioso: encefalopatía hepática, alteraciones del gusto; trastornos psiquiátricos: agresión, agitación, depresión, alucinaciones; renal y urinaria: nefritis intersticial; reproductivas y de la mama: ginecomastia; trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos: broncoespasmo. De la piel y tejido subcutáneo: alopecia, eritema multiforme, hiperhidrosis, fotosensibilidad, síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica.

Precauciones.

Amoxicilina: Se han reportado serias reacciones anafilácticas que han llegado a ser ocasionalmente fatales tras la administración de penicilina; sin embargo, la anafilaxia es más probable tras la administración parenteral y/o en pacientes con historial de sensibilidad a múltiples alérgenos. Antes de iniciar el tratamiento con amoxicilina el paciente debe ser instruido de comunicar al médico si ha experimentado previamente reacciones de hipersensibilidad a penicilinas, a otros alérgenos o a cefalosporinas, ya que existe la posibilidad de experimentar una reacción alérgica cruzada. Si ocurre una reacción alérgica, el tratamiento con amoxicilina debe interrumpirse. Reacciones anafilácticas serias requieren tratamiento médico de emergencia. En pacientes con mononucleosis no es recomendable administrar amoxicilina, por la posible aparición de rash eritematoso. Si se producen sobreinfecciones, el tratamiento con amoxicilina deberá interrumpirse e iniciarse una terapia adecuada para la erradicación del patógeno responsable de la superinfección. Alteraciones en los exámenes de laboratorio: Se han reportado elevaciones moderadas de la SGOT y la SGPT, pero el significado de estas elevaciones se desconoce. Este producto contiene Aspartamo, precaución en pacientes fenilcetonúricos. Claritromicina: Claritromicina no debe utilizarse en mujeres embarazadas, salvo en circunstancias clínicas en las que no existiera una terapia alternativa. La paciente debe ser advertida del potencial riesgo para el feto producto de la administración de Claritromicina durante el embarazo. El uso concomitante con colchicina puede producir toxicidad, especialmente en los pacientes geriátricos y pacientes con insuficiencia renal; incluso se han reportado muertes por esta toxicidad. Debido al riesgo de resistencia a Claritromicina, esta debe administrarse frente a la existencia o una fuerte sospecha de infección bacteriana. Se debe administrar con precaución a pacientes con insuficiencia hepática y renal, pacientes con insuficiencia renal requieren ajuste de dosis o modificación de los intervalos de administración. Cuando el clearance de creatinina es menor de 25 mL/min no se recomienda la administración concomitante de claritromicina con ranitidina citrato de bismuto. La concomitancia con ranitidina citrato de bismuto debe evitarse en pacientes con antecedentes de ataques de porfiria. La exacerbación de los síntomas de miastenia gravis o la aparición de síntomas tipo síndrome miasténico han sido reportadas en pacientes en tratamiento con claritromicina, especialmente en pacientes que concomitantemente se encontraban en tratamiento con inhibidores de la HMG-CoA reductasa. Amoxicilina y Claritromicina: La diarrea asociada a Clostridium difficile (DACD) ha sido reportada con el uso de casi todos los agentes antibacterianos, incluyendo amoxicilina y/o claritromicina. La diarrea puede variar en severidad, desde diarrea leve hasta un cuadro fatal. El tratamiento con agentes antibacterianos que pueden alterar la flora intestinal normal puede llevar a la proliferación de C. difficile. Las toxinas producidas por algunas cepas de C. difficile pueden causar un incremento en la morbilidad y mortalidad de la diarrea, la cual se puede volver refractaria a la terapia con antibióticos llegando a requerir colectomía. La diarrea asociada a C. difficile debe ser considerada en cualquier paciente que experimente diarrea después de la administración de antibióticos. Si se sospecha o confirma DACD, el uso de antibióticos no selectivos contra C. difficile debe ser suspendido, junto con esto se debe instaurar tratamiento adecuado contra C. difficile y monitorear al paciente, con un adecuado control de los fluidos y electrolitos plasmáticos y suplementos proteicos. Esomeprazol: Administre con precaución a pacientes con antecedentes de cáncer gástrico; la respuesta sintomática a esomeprazol no excluye la posibilidad de una enfermedad gástrica maligna. Ocasionalmente se han identificado casos de gastritis atrófica, evidenciados mediante biopsias gástricas de los pacientes tratados a largo plazo con omeprazol, del cual esomeprazol es un enantiómero. Administrar con precaución a pacientes con enfermedad hepática. Los pacientes que reciben tratamiento a largo plazo deben ser objeto de supervisión médica regular. Este producto contiene azúcar, precaución en diabéticos.

Interacciones.

Amoxicilina: El uso concomitante de amoxicilina con antibióticos aminoglucósidos puede producir una pérdida en la eficacia de estos últimos. Los antibióticos macrólidos, las tetraciclinas, las sulfamidas o el cloranfenicol pueden interferir con la acción bactericida de las penicilinas. La administración concomitante de amoxicilina junto con contraceptivos orales (estrógeno/progestágeno) puede producir una disminución de la efectividad contraceptiva de estos medicamentos. Si amoxicilina se administra junto con acenocumarol o warfarina se incrementa el riesgo de hemorragias. Si se administra junto con alopurinol aumenta el riesgo de experimentar prurito. El uso concomitante de amoxicilina y metrotrexato aumenta el riesgo de toxicidad de metrotrexato. El uso conjunto de amoxicilina con probenecid incrementa las concentraciones séricas de amoxicilina. Administrar amoxicilina junto con la vacuna para la fiebre tifoidea disminuye la respuesta inmunológica de la vacuna. Amoxicilina administrada en conjunto con venlafaxina podría aumentar el riesgo de producir síndrome serotoninérgico. Claritromicina: El uso concomitante de claritromicina con ciertos medicamentos puede ocasionar prolongación en el intervalo Q-T originando una posible cardiotoxicidad; entre ellos: astemizol, hidrato de cloral, cisaprida, digoxina, fluconazol, foscarnet, halotano, isoflurano, octeotride, probucol, terfenadina, vasopresina, algunos antiarrítmicos (amiodarona, bepridil, hidroquinona, procainamida, sotalol, tedisamil), antipsicóticos y antidepresivos tricíclicos, algunos antimaláricos (artemeter, cloroquina, halofantrina, mefloquina) y algunos antibióticos (eritromicina, gemifloxacino, espiramicina, telitromicina, cotrimoxazol). Claritromicina podría producir una elevación de las concentraciones séricas de otros medicamentos, debido a una inhibición del metabolismo del CYP3A, interrumpiendo la metabolización de los medicamentos que se administran concomitantemente, entre ellos: bromocriptina, carbamazepina, cilastazol, cinacalcet, colchicina, anticoagulantes orales, estrógenos conjugados, etinilestradiol, derivados del ergot, eletriptán, eszopiclona, fentanil, fluoxetina, nifedipino, fenitoína, salmeterol, sildenafil, tadalafil, teofilina, ácido valproico, venlafaxina, verapamilo, algunos antineoplásicos como bortezomib, ciclosporinas, dasatinib, erlotinib, imitanib, etc., algunos antirretrovirales como etravirine, maraviroc, saquinavir, algunos glucocorticoides como budesonida, fluticasona, metilprednisolona e inmunorreguladores como sirolimus y tracrolimus. Se ha descrito que la administración concomitante de claritromicina con triazol-benzodiazepinas y las benzodiazepinas relacionadas puede ocasionar una disminución en la tasa de metabolización de estas últimas, aumentando la actividad farmacológica de la benzodiazepina, evidenciado la aparición de efectos adversos a nivel del sistema nervioso central (somnolencia y confusión). El uso concomitante de claritromicina con antirretrovirales como atazanavir, darunavir, delaviridine, efavirenz, indinavir, lopinavir, ritonavir o con voriconazol, puede producir una elevación en las concentraciones plasmáticas de claritromicina. Al igual que con otros macrólidos, claritromicina podría aumentar las concentraciones de los inhibidores de la HMG-CoA reductasa (por ejemplo, lovastatina y simvastatina). Escasos reportes de rabdomiólisis han sido comunicados tras la concomitancia con estos medicamentos. La coadministración de claritromicina y omeprazol eleva los niveles séricos de ambos medicamentos. En la administración conjunta con Tolterodina se puede ver incrementada la biodisponibilidad de este fármaco. Se sugiere disminuir la dosis en pacientes que reciban simultáneamente ambos fármacos. El uso de claritromicina con glimepirida, glipicida, gliburida o repaglinida incrementa el riesgo de sufrir una hipoglucemia. Cuando se administra con itraconazol se pueden elevar tanto las concentraciones séricas de itraconazol como las de claritromicina, mismo efecto que produce la administración conjunta con tipranavir. Si se administra claritromicina con lansoprazol podría producirse glositis, estomatitis y/o oscurecimiento de la lengua. El uso concomitante de claritromicina con neviparina puede producir un descenso en las concentraciones plasmáticas de claritromicina. Al administrar claritromicina con paroxetina aumenta el riesgo de sufrir un síndrome serotoninérgico. Si claritromicina se administra con prednisona existe el riesgo de experimentar efectos adversos psicóticos. La concomitancia de claritromicina con rifabutin o rifapentina podría ocasionar una disminución de las concentraciones de claritromicina. Esomeprazol: Inhibidores de la proteasa del VIH: El uso concomitante de atazanavir y nelfinavir con inhibidores de la bomba de protones no se recomienda. La administración conjunta de atazanavir con inhibidores de la bomba de protones puede reducir sustancialmente las concentraciones plasmáticas de atazanavir, con la consecuente pérdida del efecto terapéutico y el desarrollo de resistencia a los medicamentos. La coadministración de saquinavir con inhibidores de la bomba de protones puede producir un aumento de las concentraciones de saquinavir, aumentando potencialmente la toxicidad de saquinavir; debido a esto la dosis de esomeprazol debe ser reducida en pacientes en tratamiento con saquinavir. Omeprazol, de los cuales esomeprazol es un enantiómero, puede interactuar con algunos medicamentos antirretrovirales. La importancia clínica y de los mecanismos detrás de estas interacciones no se conoce. El aumento del pH gástrico durante el tratamiento con omeprazol puede cambiar la absorción de los fármacos antirretrovirales. Otros posibles mecanismos de interacción serían a través del CYP 2C19. Medicamentos con absorción dependiente del pH gástrico: Es posible que esomeprazol y otros inhibidores de la bomba de protones interfieran con la absorción de otros fármacos en los que el pH gástrico es un factor determinante para su biodisponibilidad oral (por ejemplo, ampicilina, digoxina, sales de hierro, ketoconazol, itraconazol). Warfarina: Se ha reportado aumento del tiempo de protrombina en pacientes tratados con inhibidores de la bomba de protones y warfarina concomitantemente. Clopidogrel: La coadministración de omeprazol, un inhibidor de CYP2C19 (al igual que esomeprazol), con clopidogrel produjo menores niveles del metabolito activo clopidogrel y una reducción en la eficacia clínica de clopidogrel. La administración de clopidogrel y omeprazol con diferencia de 12 horas no redujo esta interacción. Por lo tanto, el uso concomitante de inhibidores de la CYP2C19, incluido esomeprazol, con clopidogrel se debe evitar. Voriconazol: Debido a que la inhibición del metabolismo de esomeprazol es mediado por CYP2C19 y CYP3A4, la exposición de esomeprazol puede aumentar en más de 2 veces cuando se administran junto con voriconazol. Pacientes tratados con dosis altas (hasta 240 mg/día) de esomeprazol para el síndrome de Zollinger-Ellison pueden requerir ajustes de dosis. Diazepam: Esomeprazol podría interferir con el metabolismo del CYP 2C19. La administración concomitante de 30 mg de esomeprazol y diazepam, un sustrato de CYP 2C19, se tradujo en una disminución de un 45% en el clearance de diazepam.

Conservación.

Almacenar a no más de 25°C, protegido de la luz y humedad.

Sobredosificación.

Amoxicilina: La sintomatología de la sobredosificación se da principalmente con oliguria, nefritis intersticial; y en casos graves se ha producido cristaluria que puede llevar a falla renal. Se debe discontinuar la administración de amoxicilina, tratar la sintomatología y tomar las medidas de soporte necesarias. Si la sobredosis es reciente y no hay alguna contraindicación de por medio, se podrá inducir emesis o implementar otros métodos con el fin de eliminar la droga del estómago. En caso de falla renal, esta debería desaparecer como resultado del fin de la administración de amoxicilina. Claritromicina: La sobredosis de claritromicina puede causar síntomas gastrointestinales como dolor abdominal, vómitos, náuseas y diarrea. El tratamiento de la sobredosificación parte por la rápida eliminación del fármaco no absorbido y la implementación de medidas de apoyo para tratar la sintomatología presente. Al igual que con otros macrólidos, la hemodiálisis o diálisis peritoneal no afecta mayormente las concentraciones séricas de claritromicina. Esomeprazol: La dosis letal en ratas fue de 510 mg/kg (alrededor de 103 veces la dosis humana recomendada). Los principales signos de toxicidad aguda son la reducción de la actividad motora, cambios en la frecuencia respiratoria, temblor, ataxia y convulsiones clónicas e intermitentes. Los síntomas descritos en relación con la sobredosis de esomeprazol son transitorios. Dosis únicas de 80 mg de esomeprazol no presentan complicaciones. Los informes de sobredosis con omeprazol en los seres humanos también pueden ser tomados en consideración. Las manifestaciones fueron variables, pero incluyen confusión, somnolencia, visión borrosa, taquicardia, náuseas, sudoración, sofocos, dolor de cabeza, sequedad de boca, y otras reacciones adversas. No existe un antídoto específico para esomeprazol. Esomeprazol posee una amplia unión a proteínas, la diálisis no ayuda a la eliminación de esomeprazol. En el caso de sobredosis, el tratamiento debe ser sintomático y de soporte.

Presentación.

Envase con 28 dosis, para tratamiento de 14 días.

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