LARGACTIL®

SANOFI AVENTIS

Neuroléptico.

Composición.

Comprimidos recubiertos conteniendo: 100 mg de clorpromazina (como clorhidrato), almidón de maíz, azúcar impalpable, lactosa monohidrato, dióxido de silicio coloidal, estearato de magnesio, croscarmelosa sódica, hipromelosa, macrogol, laca blanca, óxido de titanio, colorante FD&C amarillo N°6, csp un comprimido. Gotas: cada gota contiene: 1 mg de clorpromazina base (como clorhidrato), ácido ascórbico, jarabe simple, alcohol etílico, glicerol, esencia de menta, caramel. Solución al 4%; (1 ml = 40 gotas).

Farmacología.

Farmacocinética: La clorpromazina es rápidamente absorbida y distribuida ampliamente en el organismo. Es metabolizada en el hígado y excretada en la orina y bilis. La concentración plasmática de clorpromazina declina rápidamente, sin embargo la excreción renal de los metabolitos de clorpromazina es muy lenta. La droga está altamente unida a proteínas. Difunde rápidamente a través de la placenta. Se han detectado pequeñas cantidades en la leche de mujeres en tratamiento. Los niños requieren dosis menores por kg de peso que los adultos.

Indicaciones.

Largactil® es un neuroléptico fenotiazínico, está indicado en las siguientes condiciones: Tratamiento de desórdenes psicóticos. Efectivo en esquizofrenia, produce un efecto tranquilizante en pacientes psicóticos hiperactivos o excitados. Indicado en el manejo de manifestaciones de fase maníaca. Largactil es utilizado como ayudante en el manejo a corto plazo de excitación, agitación psicomotora, conducta violenta o peligrosamente impulsiva. Hipo intratable. Control de náuseas y vómitos. Cambios graves del comportamiento con agitación y agresividad en niños mayores de 6 años.

Dosificación.

Los pacientes con dificultades para deglutir, pueden ser tratados con suspensión en gotas. Las dosis deben ser inicialmente bajas e incrementarse gradualmente bajo supervisión hasta alcanzar la dosis óptima dentro del rango establecido para el paciente. Hay variaciones individuales considerables y la dosis óptima puede ser afectada por la formulación que se está utilizando. Esquizofrenia, otras psicosis, ansiedad y agitación, etc. Adultos: Inicialmente 25 mg tres veces al día o 75 mg al acostarse, aumentado diariamente en 25 mg hasta alcanzar una dosis efectiva de mantención. Esta puede ser entre 75 a 300 mg diarios. Niños 1 - 5 años: 0,5 mg/kg peso cada 4-6 horas, hasta una dosis máxima recomendada de 40 mg diarios. Niños 6 - 12 años: 0,5 mg/kg peso cada 4-6 horas, hasta una dosis máxima recomendada de 75 mg diarios. Tercera Edad o Pacientes Debilitados: empezar con ⅓ a ½ de la dosis del adulto y aumentar en forma gradual. Tratamiento del hipo: Adultos: 25-50 mg tres o cuatro veces al día. Niños y Ancianos: No hay información. Náuseas y vómitos en enfermedad terminal. Adultos: 10-25 mg c/4-6 hr. Niños 1 - 5 años: 0,5 mg/kg peso, cada 4-6 horas. La dosis máxima no exceder de 40 mg/día. Niños 6 - 12 años: 0,5 mg/kg peso, cada 4- 6 horas. La dosis máxima no exceder 75 mg/día. Tercera Edad o Pacientes Debilitados: empezar con ⅓ a ½ de la dosis del adulto. Después se debe graduar la dosis hasta controlar los síntomas.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad a la clorpromazina o a cualquiera de los componentes de la formulación. Pacientes con riesgo de glaucoma por estrechez del ángulo. Riesgo de retención urinaria vinculado con trastornos uretroprostáticos. Antecedentes de agranulocitosis. Embarazo: No hay suficiente evidencia de la seguridad de Largactil en el embarazo, pero ha sido utilizado durante muchos años sin consecuencias aparentes. Hay evidencia de efectos dañinos en animales. Como otras drogas, debe ser evitado en el embarazo a menos que el médico considere esencial su indicación. Puede ocasionalmente prolongar el trabajo de parto, y debe ser suspendido hasta que el cuello uterino se dilate 3-4 cm. Posibles efectos adversos en el recién nacido incluyen letargia, o hiperexcitabilidad paradójica, temblores y Apgar bajo. Lactancia: el Largactil® se excreta en la leche, y la lactancia debe suspenderse durante el tratamiento.

Reacciones adversas.

Efectos colaterales menores: malestar nasal, sequedad bucal, insomnio, y agitación. Función hepática: En un porcentaje muy pequeño de pacientes con clorpromazina puede ocurrir ictericia, generalmente transitoria. Un signo premonitorio puede ser el inicio brusco de fiebre después de una a tres semanas de tratamiento seguido del desarrollo de ictericia. La ictericia de la clorpromazina tiene las características bioquímicas de una ictericia obstructiva y está asociada a obstrucciones de los canalículos por trombos de bilis; la presencia frecuente de eosinofilia indica la naturaleza alérgica de este fenómeno. Debe suspenderse el tratamiento si se desarrolla ictericia. En pacientes tratados con clorpromazina ocasionalmente se ha reportado casos de ictericia colestásica y daño hepático, principalmente de tipo colestásico o mixto. Cardiorrespiratorio: Es frecuente la hipotensión, generalmente postural. Sujetos mayores o depletados de volumen son especialmente sensibles. Es más frecuente después de la administración intramuscular. En pacientes susceptibles es posible depresión respiratoria. Arritmias cardíacas: Durante terapia neuroléptica han sido reportados arritmia auricular, bloqueo AV, taquicardia ventricular, y fibrilación, posiblemente relacionado con la dosis. Pueden predisponer a este efecto: enfermedad cardíaca preexistente, tercera edad, hipokalemia, y uso simultáneo de antidepresivos tricíclicos. Los cambios en el ECG, generalmente benignos, incluyen alargamiento del intervalo QT, depresión ST, cambios en ondas U y ondas T. Hematológico: Una leucopenia leve ocurre hasta en 30% de los pacientes con dosis elevada prolongada. Muy raramente puede ocurrir agranulocitosis, no relacionado a la dosis. La ocurrencia de fiebre o infecciones no explicada requieren una investigación hematológica inmediata. Extrapiramidal: Distonías agudas o diskinesias generalmente transitorias son más comunes en niños y adultos jóvenes, y generalmente ocurren dentro de los primeros 4 días de tratamiento o después de aumentar la dosis. Acaticia característicamente ocurre después de dosis iniciales muy altas. Parkinsonismo es más común en adultos y ancianos. Generalmente se desarrolla después de semanas o meses de tratamiento. Se pueden observar uno o más de los siguientes síntomas: temblores, rigidez, akinesia, u otros rasgos de parkinsonismo. Frecuentemente, sólo temblor. Diskinesia tardía: si esto ocurre es generalmente, pero no necesariamente, después de una dosis prolongada o alta. Puede ocurrir incluso después de suspender el tratamiento. La dosis por lo tanto debe mantenerse baja dentro de lo posible. Piel y ojos: La sensibilización de contacto es una complicación rara pero grave en las personas que manejan frecuentemente preparaciones de clorpromazina. Se debe tener mucho cuidado para evitar contacto de la droga con la piel. Se debe advertir a los pacientes con dosis altas que pueden desarrollar fotosensibilidad con el sol y que deben evitar exposición directa a la luz solar. Cambios oculares y el desarrollo de una coloración gris-morada en la piel expuesta se ha descrito en algunos individuos, en su mayoría mujeres, que han recibido clorpromazina en forma continua por largos períodos (generalmente 4 a 8 años). Endócrino: Hiperprolactinemia que puede causar galactorrea, ginecomastia, amenorrea; impotencia. Síndrome neuroléptico maligno: Con cualquier neuroléptico puede ocurrir hipertermia, rigidez autonómica disfuncional y alteración de conciencia. Otro: En pacientes tratados con clorpromazina se ha reportado muy rara vez priapismo. Ha habido reportes de casos aislados de muerte súbita, con posibles causas de origen cardíaco (ver Advertencias), como también casos inexplicables de muerte súbita, en pacientes que estaban recibiendo neurolépticos fenotiazínicos.

Precauciones.

La supervisión clínica deberá reforzarse en los epilépticos, en razón de la posibilidad de reducción del umbral epileptogéno. La aparición de crisis convulsivas requiere suspender el tratamiento. Largactil, debe utilizarse con prudencia, en los parkinsoninos que requieran imperativamente un tratamiento neuroléptico. La prudencia se impone igualmente: en pacientes de edad avanzada, en razón de su importante sensibilidad (sedación e hipotensión). En las afecciones cardiovasculares graves, en razón de las modificaciones hemodinámicas, en particular hipotensión. En las insuficiencias renales y/o hepáticas, debido al riesgo de sobredosificación. Se recomienda un control oftalmológico y hematológico regular con ocasión de tratamientos prolongados. Conducción y utilización de maquinaria: Los pacientes deben ser advertidos sobre el riesgo de somnolencia durante los primeros días de tratamiento, y de no manejar u operar maquinaria.

Advertencias.

En caso de hipertermia, es necesario suspender Largactil, pues este signo puede constituir, en efecto, uno de los elementos del síndrome maligno (palidez, hipernatremia, trastornos vegetativos) descrito para los neurolépticos. Así como con otros neurolépticos, han sido reportados raros casos de prolongación del intervalo QT. Los neurolépticos fenotiazínicos pueden potenciar la prolongación del intervalo QT lo que aumenta el riesgo de arritmias ventriculares serias del tipo torsade de pointes, potencialmente fatal (muerte súbita). En particular, en presencia de bradicardia, hipokalemia, y prolongación QT congénita o adquirida, la prolongación QT está exacerbada. Si la situación clínica lo permite, se deberían efectuar evaluaciones médicas y de laboratorio para descartar posibles factores de riesgo antes de iniciar tratamiento con un agente neuroléptico y cuando sea necesario durante el tratamiento (ver Reacciones adversas). Accidente vascular encefálico: En estudios clínicos randomizados versus placebo, realizados en una población de pacientes ancianos con demencia y tratados con ciertas drogas antipsicóticas atípicas, se ha observado un aumento de tres veces en el riesgo de eventos cerebrovasculares. Se desconoce el mecanismo para dicho aumento del riesgo. No se puede excluir un aumento en el riesgo con otras drogas antipsicóticas o en otras poblaciones de pacientes. Largactil® debe usarse con precaución en pacientes con factores de riesgo de accidente cerebrovascular.

Interacciones.

Asociaciones contraindicadas: Antiparkinsonianos dopaminérgicos (amantadina, bromocriptina, cabergolina, levodopa, lisurida, pergolida, piribedil, ropinirola): antagonismo recíproco de los antiparkinsonianos y los neurolépticos. En caso de tratamiento con neurolépticos, no tratar el síndrome extrapiramidal con un antiparkinsoniano dopaminérgico (bloqueo de los receptores dopaminérgicos por los neurolépticos). En los parkinsonianos tratados con antiparkinsonianos dopaminérgicos, en caso de necesidad de tratamiento con neurolépticos, utilizar preferentemente aquellos que provocan menos efectos extrapiramidales. Asociaciones desaconsejadas: Alcohol: el alcohol aumenta el efecto sedante de los neurolépticos. Litio (neurolépticos a dosis elevadas): síndrome de confusión, hipertonía, hipereflexividad con aumento rápido de la litemia. Asociaciones que requieren precauciones de uso: Asociaciones que deben tenerse en cuenta: Las acciones depresoras del SNC del Largactil® y otros agentes neurolépticos pueden ser intensificados (en forma aditiva) con alcohol, barbitúricos, y otros sedantes. Puede ocurrir depresión respiratoria. El efecto hipotensivo de la mayoría de las drogas antihipertensivas pueden ser exagerados por Largactil®, especialmente agentes bloqueadores alfa-adrenérgicos. El efecto anticolinérgico leve del Largactil® puede ser aumentado por otras drogas anticolinérgicas, posiblemente llevando a constipación, enrojecimiento súbito, retención urinaria, sequedad bucal. La acción de algunas drogas puede ser opuesta por el Largactil: estas incluyen anfetaminas, levodopa, clonidina, guanetidina, adrenalina. Los agentes anticolinérgicos pueden reducir el efecto antipsicótico del Largactil®. Algunas drogas interfieren con la absorción de agentes neurolépticos: antiácidos, antiparkinsonianos, litio. Se han observado aumentos o disminuciones en las concentraciones plasmáticas de un número de drogas, ej. propranolol, fenobarbital, pero sin correlación clínica. Altas dosis de Largactil® reducen la respuesta a agentes hipoglucemiantes, los cuales tal vez deberán elevarse las dosis. Se ha documentado interacciones clínicas adversas significativas que ocurren con alcohol, guanetidina y agentes hipoglucemiantes. No se debe utilizar adrenalina en pacientes con sobredosis de Largactil®. Otras interacciones son teóricas y no graves. Se ha observado que la administración simultánea de desferrioxamina y proclorperazina induce una encefalopatía metabólica transitoria, caracterizada por pérdida de conciencia durante 48 a 72 horas. Es posible que esto ocurra con Largactil® ya que comparte muchas de las actividades farmacológicas de la proclorperazina.

Conservación.

Proteger de la luz. Los comprimidos no deben ser molidos y las soluciones manejarse con cuidado dado el riesgo de dermatitis de contacto. Los comprimidos deben ser almacenadas bajo 30°C.

Sobredosificación.

Los síntomas de sobredosis de clorpromazina incluyen somnolencia, o pérdida de conciencia, hipotensión, taquicardia, cambios en ECG, arritmias ventriculares e hipotermia. Pueden ocurrir diskinesias extrapiramidales graves. Si el paciente es visto hasta 6 horas después de la ingestión de una dosis tóxica, se puede intentar un lavado gástrico, la inducción farmacológica de emesis no es muy útil. Se debe dar carbón activado. No hay un antídoto específico. El tratamiento es de soporte. Una vasodilatación generalizada puede resultar en un colapso circulatorio, puede ser suficiente elevar las piernas del paciente, en casos más graves, pueden requerirse fluidos intravenosos. Los fluidos de infusión deben calentarse previo a la administración para no agravar la hipotermia. Agentes inotrópicos positivos como la dopamina pueden intentarse si el reemplazo de fluidos es insuficiente para corregir el colapso circulatorio; evitar el uso de adrenalina. Las taquiarritmias ventriculares o supraventriculares generalmente responden a la normalización de la temperatura corporal, y corrección de los disturbios circulatorios o metabólicos. Si persiste o hay amenaza de la vida, se puede considerar una terapia antiarrítmica adecuada. Evitar la lidocaína, y lo más posible las drogas antiarrítmicas de larga actividad. Depresión pronunciada del SNC requiere de mantención de la vía aérea o, en circunstancias extremas, respiración asistida. Una reacción distónica grave generalmente responde a procilidina (5-10 mg) u orfenadrina (20-40 mg) administrado por vía intramuscular o intravenosa. Las convulsiones deben tratarse con diazepam intravenoso. El Síndrome neuroléptico maligno debe tratarse con enfriamiento. Puede intentarse con dantroleno sódico.

Presentación.

Comprimidos: estuche con 30 comprimidos recubiertos.

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