MEDROL®

PFIZER

Corticosteroide.

Composición.

Metilprednisolona 4 mg y 16 mg. Excipientes: Medrol Comprimidos 4 mg: Lactosa monohidrato, Almidón de maíz, Almidón de maíz seco, Sacarosa, Estearato de Calcio, c.s. Medrol Comprimidos 16 mg: Lactosa monohidrato, Almidón de maíz, Sacarosa, Estearato de Calcio, Aceite mineral, c.s.

Indicaciones.

Desórdenes endócrinos: Insuficiencia adrenocortical primaria o secundaria (hidrocortisona o cortisona es la droga de elección; análogos sintéticos pueden usarse en conjunto con mineralocorticoides donde sea aplicable; en la infancia la suplementación con mineralocorticoide es de particular importancia). Hiperplasia adrenal congénita. Hipercalcemia asociada con cáncer. Tiroiditis no supurativa. Desórdenes reumáticos: Como terapia coadyuvante para la administración por corto tiempo (para ayudar al paciente durante un episodio agudo o exacerbación) en: Artritis reumatoidea, incluyendo artritis reumatoidea juvenil (casos seleccionados pueden requerir una terapia de mantención con dosis bajas), Espondilitis anquilosante, Bursitis aguda y subaguda, Sinovitis de osteoartritis, Tenosinovitis no específica aguda, Osteoartritis post-traumática, Artritis psoriática, Epicondilitis, Artritis gotosa aguda. Enfermedades del colágeno: Durante una exacerbación o como terapia de mantención en casos seleccionados de: Lupus eritematoso sistémico, Dermatomiositis (polimiositis) sistémica, Carditis reumática aguda. Enfermedades dermatológicas: Pénfigo. Eritema multiforme severo (Síndrome de Stevens-Johnson), Dermatitis exfoliativa, Micosis fungoide, Dermatitis herpetiforme pustulosa, Dermatitis seborreica severa, Psoriasis severa. Estados alérgicos: Control de estados alérgicos incapacitantes o graves intratables para adecuar los ensayos de tratamiento convencional en: Asma bronquial, Dermatitis por contacto, Dermatitis atópica, Enfermedad sérica, Rinitis alérgica perenne o estacional, Reacciones de hipersensibilidad a drogas. Enfermedades oftálmicas: Graves procesos inflamatorios y alérgicos, crónicos y agudos, que involucran al ojo tales como: Herpes zóster oftálmico, Iritis Iridociclitis, Corioretinitis, Uveítis posterior difusa y coroiditis, Neuritis óptica, Inflamación del segmento anterior, Conjuntivitis alérgica, Úlceras marginales corneales alérgicas, Queratitis, Reacciones de hipersensibilidad a la droga. Enfermedades respiratorias: Sarcoidosis pulmonar sintomática, Beriliosis, Tuberculosis pulmonar diseminada o fulminante cuando se usa concomitantemente con una quimioterapia antituberculosa adecuada, Síndrome de Loeffler no manejable con otros medios, Neumonitis por aspiración. Desórdenes hematológicos: Anemia hemolítica adquirida (auto inmune), Trombocitopenia secundaria en adultos, Eritroblastopenia (anemia RBC = RED BLASTO CELL), Anemia hipoplástica congénita (eritroide). Enfermedades neoplásicas: En el manejo paliativo de: Leucemias y linfomas en adultos, Leucemia aguda en la niñez. Estados edematosos: Para inducir diuresis o remisión de la proteinuria en el síndrome nefrótico, sin uremia, del tipo idiopático o aquel debido a lupus eritematoso. Enfermedades gastrointestinales: Para ayudar al paciente durante un período crítico de la enfermedad en: Colitis ulcerativa (terapia sistémica), Enteritis regional (terapia sistémica). Sistema nervioso: Exacerbaciones agudas de esclerosis múltiple. Misceláneas: Meningitis tuberculosa con bloqueo subaracnoídeo o bloqueo por obstrucción cuando se utilizan concomitantemente con una apropiada quimioterapia antituberculosa, Triquinosis con compromiso miocárdico o neurológico, Rechazo después del trasplante de órganos.

Dosificación.

La dosis inicial de MEDROL comprimidos podría variar de 4 a 48 mg de metilprednisolona por día, dependiendo de la enfermedad específica que está siendo tratada. En situaciones de menor severidad generalmente serán suficientes dosis más bajas mientras que en pacientes seleccionados pueden requerirse dosis iniciales más altas. La dosis inicial debe mantenerse o ajustarse hasta que se note una respuesta satisfactoria. Si después de un periodo razonable de tiempo hay una falta de respuesta clínica satisfactoria, MEDROL debe ser discontinuado y los pacientes transferidos a otra terapia apropiada. Debe enfatizarse que las dosis requeridas son variables y deben ser individualizadas sobre la base de la enfermedad a tratar y la respuesta del paciente. Después de que se aprecie una respuesta favorable, se debe determinar la dosis apropiada de mantención mediante la disminución de la dosis inicial de la droga en pequeños decrementos a intervalos apropiados de tiempo, hasta que se alcance la dosis más baja que mantenga una adecuada respuesta clínica. Se debe tener en mente que es necesario un monitoreo constante con relación a la dosis de la droga. Dentro de las situaciones en las que puede hacerse necesario el ajuste en la dosis están los cambios del estado clínico secundarios a remisiones o exacerbaciones en el proceso de la enfermedad, la respuesta individual del paciente a la droga y el efecto de la exposición del paciente a situaciones estresantes no directamente relacionadas con la enfermedad misma en tratamiento; en esta última situación puede ser necesario aumentar la dosis de MEDROL por un período de tiempo consistente con la condición del paciente. Si después de un largo periodo de tiempo de terapia la droga debe dejarse, se recomienda que sea suspendida gradualmente más que abruptamente. Esclerosis múltiple: En el tratamiento de exacerbaciones agudas de esclerosis múltiple dosis diarias de 200 mg de prednisolona por una semana seguida por 80 mg día por medio por un mes han mostrado ser efectivas (4 mg de metilprednisolona es equivalente a 5 mg de prednisolona). ADT (Terapia en Días Alternados): La terapia en días alternados es un régimen de dosificación de corticoesteroides en la que dos veces la dosis diaria usual de corticoesteroides se administra en la mañana día por medio. El propósito de esta modalidad en la terapia es proporcionar al paciente que requiere tratamiento con dosis farmacológicas por tiempo prolongado con los efectos benéficos de los corticoides mientras se minimizan ciertos efectos indeseables, que incluyen la supresión pituitaria-adrenal, el estado cushingoide, síntomas de abstinencia de corticoides, e inhibición del crecimiento en los niños. La racionalidad de este esquema de tratamiento se basa en dos premisas muy importantes: (a) el efecto antiinflamatorio o terapéutico de los corticoides persiste más tiempo que su presencia física y efecto metabólico, y (b) la administración de corticosteroide día por medio permite el restablecimiento casi normal de la actividad hipotalámica- pituitaria- adrenal (HPA) sobre los días sin esteroide. Una breve revisión de la fisiología de HPA puede ayudar a entender este racional. Actuando principalmente a través del hipotálamo una caída del cortisol libre estimula la glándula pituitaria a producir cantidades aumentadas de corticotropina (ACTH) mientras que un aumento de cortisol libre inhibe la secreción de ACTH. Normalmente, el sistema HPA se caracteriza por un ritmo (circadiano) diurno. Los niveles séricos de ACTH aumentan desde un punto bajo alrededor de las 10 pm a un máximo nivel alrededor de 6 am. El aumento de los niveles de ACTH estimula la actividad córtico adrenal resultando en un aumento de cortisol en plasma con los niveles máximos entre 2 am y las 8 am. Este aumento de cortisol reduce la producción de ACTH y, a su vez la actividad córtico adrenal. Hay una disminución progresiva de corticoides durante el día en el plasma con niveles más bajos alrededor de la medianoche. El ritmo diurno del eje HPA se pierde en la enfermedad de Cushing, un síndrome de la hiperfunción córtico adrenal caracterizado por la obesidad con la distribución de la grasa centrípeta, adelgazamiento de la piel con facilidad para magullarse, atrofia muscular con debilidad, hipertensión, diabetes latente, osteoporosis, desequilibrio de electrolitos etc. Los mismos hallazgos clínicos de hiperadrenocortisonismo pueden observarse durante terapias de largo plazo con dosis farmacológicas de corticoides administradas en dosis divididas diarias convencionales. Parece, entonces, que una perturbación en el ciclo diurno con el mantenimiento de elevados valores de corticoides durante la noche puede desempeñar un papel importante en el desarrollo de efectos indeseables de corticoides. Escapar de estos niveles plasmáticos constantemente elevados, incluso por períodos cortos de tiempo puede ser un papel decisivo en la protección contra los efectos farmacológicos indeseados. Durante la terapia con dosis farmacológicas convencionales, la producción de ACTH es inhibida con la subsiguiente supresión de la producción de cortisol por la corteza adrenal. El tiempo de recuperación de la actividad normal de la HPA es variable dependiendo de la dosis y duración del tratamiento. Durante este tiempo el paciente es vulnerable a cualquier situación estresante. Aunque se ha demostrado que hay considerablemente menos supresión adrenal después de una sola dosis por la mañana de prednisolona (10 mg) frente a un cuarto de esa dosis administrada cada 6 horas, hay evidencia de algunos efectos supresores de la actividad adrenal, que pueden llevarse a cabo al día siguiente cuando se utilizan dosis farmacológicas. Lo siguiente debe tenerse en cuenta cuando se considere la terapia de días alternados: 1) Se deben aplicar principios básicos e indicaciones para terapia corticosteroide. Los beneficios del ADT no deben alentar el uso indiscriminado de esteroides. 2) La ADT es una técnica terapéutica principalmente diseñada para pacientes a los que se anticipa terapia farmacológica a largo plazo. 3) En los procesos de enfermedad menos severa en los cuales se indica terapia corticoide, es posible iniciar el tratamiento con ADT. En los estados de enfermedad más severa usualmente se requerirá terapia con altas dosis divididas para el control inicial del proceso de la enfermedad. La dosis inicial de supresión debe continuar hasta que se obtenga la respuesta clínica satisfactoria, generalmente cuatro a diez días en el caso de muchas alergias y enfermedades del colágeno. Es importante mantener el periodo de la dosis inicial de supresión tan breve como sea posible particularmente cuando se planifica el posterior uso de la terapia de días alternados. Una vez que el control ha sido establecido, están disponibles dos alternativas: (a) cambio a ADT y luego reducción gradual de la cantidad de corticoide dada día por medio o (b) siguiendo el control del proceso de la enfermedad reducir la dosis diaria de corticoide al nivel efectivo más bajo lo más rápidamente posible y luego cambiar a un programa de día alternado. Teóricamente, la alternativa (a) puede ser preferible. 4) Debido a las ventajas del ADT, ella puede ser deseable para tratar a los pacientes con esta forma de terapia para quienes han estado con corticoides diariamente por largos periodos de tiempo (por ejemplo, pacientes con artritis reumatoide). Dado que estos pacientes pueden ya tener suprimido el eje HPA, el establecimiento en ellos con ADT puede ser difícil y no siempre exitoso. Sin embargo, es recomendable que intentos regulares sean hechos para cambiarlos. Puede ser útil para triplicar y aun cuadriplicar la dosis de mantención diaria y administrar ésta cada dos día en vez de simplemente duplicar la dosis diaria en caso que se encuentre con dificultad. Una vez que el paciente está controlado nuevamente, debe hacerse un intento para reducir esta dosis a un mínimo. 5) Como se indica más arriba, ciertos corticosteroides, debido a su prolongado efecto supresor sobre la actividad adrenal, no son recomendados para la terapia de días alternados (por ejemplo, dexametasona y betametasona). 6) La actividad máxima de la corteza adrenal está entre las 2 am y las 8 am, y es mínima entre las 4 pm y la medianoche. Los corticosteroides exógenos suprimen menos la actividad adrenocortical, cuando se dan en el periodo de máxima actividad (am). 7) Al usar ADT es importante, como en todas las situaciones terapéuticas individualizar y ajustar la terapia a cada paciente. El control completo de los síntomas no será posible en todos los pacientes. Una explicación de los beneficios del ADT ayudará al paciente a entender y tolerar el posible brote de los síntomas los cuales pueden aparecer en la última parte del día sin esteroide. Otra terapia sintomática puede ser agregada o aumentada en este periodo si se necesita. 8) En el evento de un brote agudo del proceso de la enfermedad, puede ser necesario volver a una dosis supresiva completa diaria dividida de corticosteroide para el control. Una vez que el control se restablece, la terapia de días alternados se puede reiniciar. 9) Aunque muchas de las características indeseables de las terapias de corticosteroides pueden ser minimizadas por ADT, como en cualquier situación terapéutica, el médico debe evaluar cuidadosamente la razón riesgo-beneficio en cada paciente en el que la terapia de corticoides está siendo considerada.

Contraindicaciones.

Los comprimidos de Metilprednisolona están contraindicados en pacientes con: Infecciones fúngicas sistémicas, Hipersensibilidad conocida a los comprimidos de Metilprednisolona o a la Metilprednisolona, La administración de vacunas vivas o vacunas vivas atenuadas está contraindicado en pacientes que reciben dosis inmunosupresoras de corticoesteroides.

Reacciones adversas.

Infecciones e infestaciones: Infección, infección oportunista. Trastornos del sistema inmunológico: Hipersensibilidad a medicamentos (incluidas la reacción anafiláctica y la reacción anafilactoide), supresión de las reacciones a las pruebas dermatológicas. Trastornos endócrinos: Cushingoide, hipopituitarismo, Síndrome de retirada por esteroides. Trastornos del metabolismo y la nutrición: Alcalosis hipokalémica, retención de líquidos, disminución de la tolerancia a la glucosa, aumento del apetito (que puede resultar en un aumento de peso), aumento de los requisitos de insulina o agentes hipoglucemiantes orales en diabéticos, acidosis metabólica, retención de sodio, lipomatosis. Trastornos psiquiátricos: Comportamiento anormal, Trastorno afectivo (que incluye labilidad, humor depresivo, humor eufórico, dependencia psicológica, ideación suicida), ansiedad, estado de confusión, insomnio, irritabilidad, trastorno mental, cambios de humor, cambios de personalidad, comportamiento psicótico, trastorno psicótico (que incluye [agravación de] manía, delirio, alucinación y esquizofrenia). Trastornos del sistema nervioso: Amnesia, trastorno cognitivo, convulsiones, mareos, cefalea, aumento de la presión intracraneal (con papiledema [hipertensión intracraneal benigna]), lipomatosis epidural. Trastornos oculares: Catarata subcapsular, exoftalmos, glaucoma, corioretinopatía serosa central. Trastornos del oído y el laberinto: Vértigo. Trastornos cardíacos: Insuficiencia cardíaca congestiva (en pacientes susceptibles). Trastornos vasculares: Hipertensión, hipotensión. Trastornos respiratorios, torácicos y mediastinales: Hipo. Trastornos gastrointestinales: Distensión abdominal, Dolor abdominal, diarrea, dispepsia, hemorragia gástrica, perforación intestinal, náuseas, esofagitis, esofagitis ulcerosa, pancreatitis, úlcera péptica (con posible perforación de úlcera péptica y hemorragia de úlcera péptica). Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo: Acné, angioedema, equimosis, eritema, hirsutismo, hiperhidrosis, petequias, prurito, erupción cutánea, atrofia de la piel, estrías en la piel, urticaria. Trastornos musculoesqueléticos y de los tejidos conectores: Artralgia, retardo del crecimiento, atrofia muscular, debilidad muscular, mialgia, miopatía, artropatía neuropática, osteonecrosis, osteoporosis, fractura patológica. Trastornos del sistema reproductivo y las mamas: Menstruación irregular. Trastornos generales y condiciones del sitio de administración: Fatiga, problemas de cicatrización, malestar. Pruebas complementarias: Aumento de la alanina aminotransferasa, aumento de la aspartato aminotransferasa, aumento de la fosfatasa alcalina en sangre, diminución de potasio en sangre, disminución de la tolerancia a los carbohidratos, aumento de la presión intraocular, aumento del calcio en orina. Lesiones, intoxicación y complicaciones procedimentales: Fractura de compresión espinal, ruptura de tendones (particularmente, del tendón de Aquiles).

Advertencias.

Efectos inmunosupresores/Susceptibilidad aumentada a Infecciones: Los corticosteroides pueden aumentar la susceptibilidad a infecciones, pueden enmascarar algunos signos de infección y pueden producir nuevas infecciones durante su administración. Cuando se administran corticosteroides, puede haber una disminución en la resistencia a y la incapacidad de localizar una infección. Las infecciones con cualquier patógeno, incluidos los organismos virales, bacterianos, fúngicos, protozoarios o helmínticos, en cualquier parte del cuerpo, pueden estar asociadas con el consumo de corticosteroides solos o en combinación con otros agentes inmunosupresores que afectan la inmunidad celular, la inmunidad humoral o la función neutrófila. Estas infecciones pueden ser leves, pero también severas y, en ocasiones, fatales. Con una dosis mayor de corticosteroides, aumenta el índice de aparición de complicaciones infecciosas. Las personas bajo efectos de medicamentos que suprimen el sistema inmune son más susceptibles a infecciones que los individuos saludables. La varicela y el sarampión, por ejemplo, pueden tener un desarrollo más grave e incluso fatal en niños no inmunes o en adultos bajo tratamiento con corticosteroides. Se contraindica la administración de vacunas con virus vivos o vacunas con virus vivos atenuados en pacientes que reciben dosis de corticosteroides inmunosupresoras. Pueden inyectarse vacunas muertas o inactivas en pacientes que reciben dosis inmunosupresoras de corticosteroides; sin embargo, se puede reducir la respuesta a dichas vacunas. Se pueden realizar procedimientos de inmunización indicados en pacientes que reciben dosis no inmunosupresoras de corticosteroides. La utilización de corticosteroides en tuberculosis activa deberá restringirse a los casos de tuberculosis diseminada o fulminante, en las cuales los corticosteroides se utilizan para el tratamiento de la enfermedad, conjuntamente con un régimen antituberculoso apropiado. Si se indican corticosteroides en pacientes con tuberculosis latente o reactividad tuberculina, es necesario que se realice una observación de cerca ya que puede producirse una reactivación de la enfermedad. Durante la terapia con corticosteroides prolongada, estos pacientes deben recibir quimioprofilaxis. Se ha informado que el sarcoma de Kaposi ocurre en pacientes que reciben terapia con corticosteroides. La interrupción de corticosteroides puede dar como resultado una remisión clínica. El rol de los corticosteroides en el shock séptico ha sido polémico, ya que estudios anteriores informan efectos beneficiosos y perjudiciales. Recientemente, se ha indicado que los corticosteroides suplementarios son beneficiosos para pacientes con shock séptico establecido que exhiben insuficiencia adrenal. Sin embargo, no se recomienda su uso de rutina en shock séptico, además, en una revisión sistemática, se concluyó que las dosis altas de corticosteroides en un tratamiento corto no respaldan su uso. No obstante, los metanálisis y una revisión indican que tratamientos más largos (5 a 11 días) de bajas dosis de corticosteroides pueden reducir la mortalidad, especialmente en aquellas personas con choque séptico dependiente de los vasopresores. Sistema inmunológico: Pueden producirse reacciones alérgicas (por ej.: angioedema). Debido a que en raras ocasiones han ocurrido reacciones a la piel y reacciones anafilácticas/anafilactoídeas en pacientes recibiendo terapia con corticosteroides, deben tomarse medidas apropiadas de precaución antes de su administración, especialmente cuando el paciente tiene historia de alergia a algún medicamento. Endocrino: En pacientes con terapia de corticosteroides sujetos a stress inusual, se indica un aumento en la dosis de los corticosteroides de acción rápida antes, durante y después de la situación estresante. Las dosis farmacológicas de corticosteroides administradas durante largos períodos pueden dar como resultado una supresión hipotálamo-pituitaria-adrenal (HPA) (insuficiencia adrenocortical secundaria). El grado y la duración de la insuficiencia adrenocortical producida son variables entre los pacientes y dependen de la dosis, la frecuencia, el tiempo de administración y la duración de la terapia con glucocorticoides. Este efecto puede minimizarse mediante una terapia en días alternos. Además, puede ocurrir una insuficiencia adrenal aguda que conduzca a un resultado fatal si se detiene la administración de corticosteroides de manera abrupta. La insuficiencia adrenocortical secundaria inducida por el medicamento se puede minimizar con una reducción gradual de la dosis. Este tipo de insuficiencia relativa puede persistir durante meses después de la interrupción de la terapia; por lo tanto, en cualquier situación de estrés que ocurra durante ese período, se debe reinstituir la terapia hormonal. Debido a que la secreción mineralocorticoide puede disminuir, se debe administrar sal y mineralocorticoides en simultáneo. El "síndrome de retirada" con esteroides, aparentemente no relacionado con la insuficiencia adrenocortical, puede ocurrir también luego de la discontinuación abrupta de los glucocorticoides. El síndrome incluye síntomas tales como: anorexia, náuseas, vómitos, letargo, cefalea, fiebre, dolor en articulaciones, descamación, mialgia, pérdida de peso y/o hipertensión. Estos efectos se piensa que son debidos a cambios repentinos en la concentración de glucocorticoides más que en la disminución lenta de los niveles de glucocorticoides. Debido a que los glucocorticoides pueden producir o agravar el síndrome de Cushing, se debe evitar administrar glucocorticoides en pacientes con la enfermedad de Cushing. Existe un efecto acentuado de los corticosteroides en los pacientes con hipotiroidismo. Metabolismo y nutrición: Los corticosteroides, incluida la metilprednisolona, pueden aumentar la glucosa en sangre, empeorar una diabetes preexistente y predisponer a las personas que reciben terapia con corticosteroides a una diabetes mellitus. Psiquiátrico: Pueden producirse alteraciones psíquicas cuando se usan corticosteroides, desde euforia, insomnio, variaciones anímicas, cambios de personalidad y depresión severa hasta manifestaciones psicóticas francas. Además, los corticoides pueden agravar la inestabilidad emocional existente o las tendencias psicóticas. Pueden ocurrir reacciones psiquiátricas adversas potencialmente agudas con esteroides sistémicos. Los síntomas generalmente emergen después de algunos días o semanas de comenzar el tratamiento. La mayoría de las reacciones se revierten ya sea después de la reducción de la dosis o de la desintoxicación, aunque puede ser necesario un tratamiento específico. Se informaron efectos psicológicos después del retiro de los corticoides; se desconoce la frecuencia. Se debe alentar a los pacientes/responsables a que busquen atención médica si se desarrollan síntomas psicológicos en el paciente, especialmente si se sospecha estado depresivo o ideación suicida. Los pacientes/responsables deben estar alertas a los posibles trastornos psiquiátricos que pueden ocurrir durante o inmediatamente después de la disminución/anulación de la dosis de esteroides sistémicos. Sistema nervioso: Los corticosteroides se deben administrar con extrema precaución a pacientes con trastornos convulsivos. Los corticosteroides se deben administrar con extrema precaución a pacientes con Miastenia Gravis. Aunque estudios clínicos controlados mostraron que los corticosteroides son efectivos en acelerar la mejora de las exacerbaciones agudas de la esclerosis múltiple, ellos no han demostrado que los corticosteroides afecten el resultado final o el curso natural de la enfermedad. Los estudios si muestran que dosis relativamente altas de corticosteroides son necesarias para demostrar un efecto significativo. Ha habido reportes de lipomatosis epidural en pacientes tomando corticosteroides, típicamente con tratamientos prolongados a dosis altas. Ocular: Los corticosteroides se deben administrar con precaución en pacientes con herpes ocular simple debido a una posible perforación de la córnea. La administración prolongada de corticosteroides puede producir cataratas subcapsulares y cataratas nucleares (especialmente en niños), exoftalmos o aumentos de la presión intraocular, que pueden dar como resultado un glaucoma con posibles daños a los nervios ópticos. En pacientes que reciben glucocorticoides, también se puede aumentar el establecimiento de infecciones fúngicas y virales secundarias del ojo. La terapia con corticosteroides se ha asociado a corioretinopatía serosa central, que puede llevar a un desprendimiento de la retina. Cardíaco: Los efectos adversos cardiovasculares de los glucocorticoides, tales como dislipidemia e hipertensión, pueden predisponer a pacientes con factores de riesgo cardiovasculares existentes, a efectos cardiovasculares adicionales, si son usadas dosis altas y tratamientos prolongados. Los corticosteroides debiesen ser usados cuidadosamente en aquellos pacientes y se debe prestar atención a las modificaciones en los factores de riesgo y un monitoreo cardiaco si es necesario. La terapia de dosis bajas y en días alternados puede reducir la incidencia de complicaciones en la terapia con corticosteroides. Los corticosteroides sistémicos deben ser usados con precaución, y sólo si son estrictamente necesarios, en casos de falla cardiaca congestiva. Vascular: Los corticosteroides se deben administrar con extrema precaución a pacientes con hipertensión. Gastrointestinal: No hay un acuerdo universal acerca de si los corticosteroides per se son responsables de úlceras pépticas encontradas durante la terapia; sin embargo, la terapia con glucocorticoides puede enmascarar los síntomas de úlcera péptica, por lo que puede ocurrir una perforación o hemorragia sin dolor significativo. En combinación con AINEs, el riesgo de desarrollar úlceras gastrointestinales es mayor. Los corticosteroides deben administrarse con precaución en colitis ulcerosa no específica si existe una probabilidad de perforación inminente, abscesos u otra infección piogénica, diverticulitis, anastomosis intestinal fresca o úlcera péptica activa o latente. Hepatobiliar: Altas dosis de corticosteroides pueden producir pancreatitis aguda. Musculoesqueléticos: Se ha informado una miopatía aguda por el consumo de altas dosis de corticosteroides, que ocurre generalmente en pacientes con trastornos de transmisión neuromuscular (por ej.: Miastenia Grave) o en pacientes que reciben terapia con anticolinérgicos en simultáneo, como los medicamentos de bloqueo neuromuscular (por ej.: pancuronio). Esta miopatía aguda es generalizada, puede involucrar a los músculos oculares y respiratorios, y puede dar como resultado una cuadriparesia. Pueden ocurrir elevaciones de la creatina kinasa. La mejora o la recuperación clínica después de suspender el tratamiento con corticosteroides puede tardar de semanas a años. La osteoporosis es habitual, pero con poca frecuencia se reconocen efectos adversos relacionados con el consumo de altas dosis de glucocorticoides a largo plazo. Renal y urinario: Los corticosteroides se deben administrar con extrema precaución en pacientes con insuficiencia renal. Lesiones, intoxicación y complicaciones de procedimientos: No deben administrarse altas dosis de corticosteroides sistémicos para el tratamiento de lesiones cerebrales traumáticas. Otros: Debido a que las complicaciones del tratamiento con glucocorticoides dependen del tamaño de la dosis y de la duración del tratamiento, se debe tomar una decisión de riesgo/beneficio en cada caso individual, se debe decidir tanto la dosis y la duración del tratamiento como la decisión de realizar una terapia diaria o intermitente. Se debe administrar la dosis más baja posible de corticosteroides para controlar la enfermedad bajo tratamiento y, cuando sea posible, reducir la dosis de forma gradual. Aspirina y los agentes antiinflamatorios no esteroidales deben ser usados cautelosamente en conjunto con corticosteroides. Luego de la administración sistémica de corticoesteroides se ha informado de crisis del feocromocitoma, el cual puede ser mortal. Los corticoesteroides deben ser administrados sólo en pacientes con feocromocitoma sospechado o identificado luego de una adecuada evaluación del riesgo/beneficio. Uso en niños: Se debe observar cuidadosamente el crecimiento y el desarrollo de bebés y niños que reciben terapia con corticosteroides prolongada. Es posible que se anule el crecimiento en niños que reciben terapias prolongadas con dosis diarias divididas de glucocorticoides y se debe restringir el uso de ese régimen a las indicaciones más urgentes. La terapia con glucocorticoides en días alternos generalmente evita o minimiza este efecto secundario. Infantes y niños en terapia prolongada con corticosteroides presentan un riesgo especial de presión intracraneana aumentada. Altas dosis de corticosteroides pueden producir pancreatitis en niños.

Interacciones.

La Metilprednisolona es un sustrato de la enzima del citocromo P450 (CYP) y se metaboliza principalmente por la enzima CYP3A4. La CYP3A4 es la enzima dominante de la subfamilia CYP más abundante en el hígado de los humanos adultos. Cataliza la 6b-hidroxilación de esteroides, Fase l esencial en el paso metabólico para corticosteroides endógenos y sintéticos. Muchos otros compuestos también son sustratos de CYP3A4, algunos de los cuales (así como otros medicamentos) se ha demostrado que alteran el metabolismo de glucocorticoides por la inducción (sobrerregulación) o la inhibición de la enzima CYP3A4. Inhibidores de CYP3A4: Los medicamentos que inhiben la actividad de CYP3A4 generalmente disminuyen la depuración hepática y aumentan la concentración plasmática de los medicamentos que son sustratos del CYP3A4, como por ejemplo la metilprednisolona. En presencia de un inhibidor de CYP3A4, podría requerirse la titulación de la dosis de metilprednisolona para evitar toxicidad por esteroides. Inductores de CYP3A4: Los medicamentos que inducen la actividad de CYP3A4 generalmente aumentan la depuración hepática, lo que produce la disminución de la concentración plasmática de los medicamentos que son sustratos de CYP3A4. La coadministración puede requerir un aumento en la dosis de metilprednisolona para lograr el resultado deseado. Sustratos de CYP3A4 - En presencia de otro sustrato de CYP3A4, podría inhibirse o inducirse la depuración hepática de metilprednisolona, lo que hace necesario ajustes correspondientes de la dosis. Es posible que los eventos adversos asociados con la administración del medicamento sólo ocurran con una mayor probabilidad con la coadministración. Fertilidad, Embarazo y Lactancia: Fertilidad: No hay evidencias que los corticosteroides causen deterioro de la fertilidad. Embarazo: Algunos estudios en animales han demostrado que los corticosteroides, cuando se administran en altas dosis a la madres, puede producir deformaciones fetales. Sin embargo, los corticosteroides no parecen provocar anomalías congénitas cuando se administran, sin embargo, cuando se administra durante períodos prolongados o en varias ocasiones durante el embarazo, los corticoesteroides pueden aumentar el riesgo de retraso del crecimiento intrauterino. Debido a que existe evidencia inadecuada de seguridad en el embarazo humano, solo se debe administrar este medicamento durante el embarazo si es muy necesario. No hay efectos conocidos de corticosteroides durante el trabajo de parto y el parto. Se han observado cataratas en infantes nacidos de madres bajo terapia de largo plazo con corticosteroides durante el embarazo. Lactancia: Los corticoides se excretan en la leche materna. Los corticosteroides distribuidos en la leche materna pueden suprimir el crecimiento e interferir en la producción de glucocorticoides endógenos en los lactantes. Dado que no se han realizado estudios sobre reproducción en seres humanos con glucocorticoides, estos medicamentos se deberían administrar a las madres en período de lactancia solamente si los beneficios de la terapia superan los potenciales riesgos para el bebé. Efectos sobre la Capacidad de Conducir y Utilizar Máquinas: No se ha evaluado el efecto de los corticosteroides en la capacidad de conducir o usar maquinarias. Efectos indeseables, como mareos, vértigo, trastornos de la visión y fatiga son posibles luego del tratamiento con corticosteroides. Si es afectado, los pacientes no deberían manejar u operar maquinaria.

Sobredosificación.

No hay un síndrome clínico de sobredosis aguda con corticosteroides. Los informes de toxicidad aguda y/o muerte después de la sobredosis de corticosteroides son raros. En caso de sobredosis, no hay ningún antídoto disponible; el tratamiento es de apoyo y sintomático. La metilprednisolona es hemodializable.

Presentación.

MEDROL 4 mg x 20 comprimidos, MEDROL 16 mg x 14 comprimidos.

Principios Activos de Medrol

Laboratorio que produce Medrol