GLUCOBAY

BAYER

Antidiabético oral.

Composición.

Glucobay comprimidos de 50 mg: cada comprimido contiene 50 mg de acarbosa. Glucobay comprimidos de 100 mg: cada comprimido contiene 100 mg de acarbosa.

Farmacología.

Propiedades farmacodinámicas: El principio activo de los comprimidos de Glucobay es la acarbosa, un seudotetrasacárido de origen microbiano. Los comprimidos de acarbosa se utilizan para tratar la diabetes Mellitus insulinodependiente (DMID) y no insulinodependiente (DMNID). La acarbosa ejerce su actividad sobre el tracto intestinal en todas las especies examinadas. La acción de la acarbosa consiste en inhibir las enzimas intestinales (a-glucosidasas) que contribuyen a la descomposición de los disacáridos, oligosacáridos y polisacáridos. La digestión de estos hidratos de carbono se retrasa en función de la dosis aplicada. Aún más, la glucosa procedente de los hidratos de carbono se libera más lentamente a la sangre. Por eso la acarbosa aplaza y reduce la elevación postprandial de la glucemia. Al equilibrar la captación intestinal de glucosa se reducen las fluctuaciones de la glucemia durante el día y disminuyen sus valores medios. La acarbosa reduce las concentraciones anormalmente elevadas de la hemoglobina glucosilada. En un estudio prospectivo, aleatorizado, controlado con placebo y doble ciego (tratamiento de 3-5 años; media de 3,3 años) de 1429 sujetos con intolerancia confirmada a la glucosa*, el riesgo relativo de aparición de diabetes tipo 2 se redujo en un 25%. La incidencia de todos los acontecimientos cardiovasculares de estos pacientes descendió en grado significativo en un 49%, mientras que la del infarto de miocardio lo hizo, también significativamente, en un 91%. Estos efectos se confirmaron a través de un metanálisis de 7 ensayos controlados con placebo (total: 2180 pacientes; 1248 tratados con acarbosa y 932 con placebo) en el tratamiento de la diabetes de tipo 2 con acarbosa. El riesgo de cualquier acontecimiento cardiovascular de estos pacientes disminuyó en un 24% y el del infarto de miocardio, en un 64%. Estos dos cambios alcanzaron significación estadística. Propiedades farmacocinéticas: La farmacocinética de la acarbosa se ha investigado después de la administración oral de la sustancia marcada (200 mg) a voluntarios sanos. Absorción: Un promedio del 35% de la radioactividad total (suma de la sustancia inhibidora y de todos los productos de degradación) se excreta en la orina en las primeras 96 horas, por lo que le grado de absorción representará, como mínimo, una cifra análoga. El curso de la concentración de la radiactividad total en el plasma se caracteriza por dos picos. El primero, con una concentración media de equivalentes de acarbosa de 52,2 ± 15,7 mg/l a las 1,1±0,3 horas, coincide con los datos sobre el curso de la concentración de la sustancia inhibidora (49,5±26.9 ug/l al cabo de 2.1+1.6 h). El segundo pico, de 586.3±282.7 mg/l en promedio, se obtiene a las 20.7±5.2 h. A diferencia de la radioactividad total, las concentraciones plasmáticas máximas de la sustancia inhibitoria resultan entre 10 y 20 veces menores. El segundo pico más alto, que apareced a las 14-24 h, se atribuye a la absorción de los productos de degradación bacteriana desde las porciones más profundas del intestino. Distribución: El volumen de distribución relativo de la acarbosa en los voluntarios sanos, calculado a partir del curso de la concentración plasmática (dosis de 0.4 mg/kg p.c. por vía intravenosa), es de 0.32 l/kg de peso corporal. Biodisponibilidad: La biodisponibilidad tan sólo alcanza el 1-2%. Este porcentaje tan bajo de la sustancia inhibidora disponible en la circulación general, resulta deseable porque la acarbosa sólo actúa localmente en el intestino. Así pues, esta reducida biodisponibilidad carece de relevancia para el efecto terapéutico. Excreción: Las vidas medias de eliminación de la sustancia inhibidora del plasma corresponden a 3.7 ± 2.7 h en la fase de distribución y a 9.6 ± 4.4 h en la de eliminación. El porcentaje de la sustancia inhibidora excretada en la orina es el 1.7% de la dosis administrada. El 51% de la actividad se elimina en las heces en las primeras 96 horas. Datos preclínicos de seguridad: Toxicidad aguda: Los estudios de toxicidad aguda tras la administración oral e intravenosa de la acarbosa se han basado en ratones, ratas y perros. Los resultados de estos estudios de toxicidad aguda se resumen en el cuadro siguiente:

Sobre la base de estos resultados, la acarbosa se puede describir como una sustancia atóxica si se administra en dosis únicas por vía oral; la DL50 no se pudo alcanzar ni siquiera después de administrar dosis de 10 g/kg. Es más, no hubo ningún síntoma de intoxicación de ninguna de las especies examinadas en el intervalo posológico investigado. Esta sustancia es también prácticamente atóxica cuando se administra por vía intravenosa. Toxicidad subcrónica: Se han efectuado estudios de tolerabilidad con ratas y perros durante períodos de 3 meses. Las dosis de acarbosa investigadas entre las ratas han variado entre 50 y 450 mg/kg por vía oral. Todos los parámetros hematológicos y bioquímicos permanecieron intactos, en comparación con los de un grupo testigo sin acarbosa. En los estudios histopatológicos posteriores tampoco se advirtieron signos de daño con ninguna dosis. Las dosis de 50-450 mg/kg por vía oral se han administrado también a perros. Al comparar frente a un grupo control sin acarbosa, se observaron cambios en el desarrollo ponderal de los animales, la actividad sérica de la a-amilasa y la concentración sanguínea de urea inducidos por la sustancia examinada. El desarrollo ponderal de todos los grupos de dosificación se modificó, por cuanto, al administrar una cantidad diaria constante de 350 g de alimento, los valores grupales medios descendieron de manera característica en las 4 primeras semanas del estudio. Tras aumentar la cantidad de alimento suministrado hasta 500 g/día en la 5ª semana del estudio, los animales mantuvieron el mismo peso. Estas modificaciones del peso, inducidas por la acarbosa en cantidades que exceden las terapéuticas, deben considerarse como una expresión de la actividad farmacodinámica aumentada de la sustancia examinada como consecuencia de un desequilibrio en la alimentación isocalórica (pérdida de hidratos de carbono); no representa un efecto tóxico real. El incremento leve en la concentración de urea también se puede interpretar como una consecuencia indirecta del tratamiento, es decir, de una situación catabólica propiciada por la pérdida de peso. La disminución en la actividad de la a-amilasa se puede considerar asimismo como un efecto farmacodinámico aumentado. Toxicidad crónica: Se han realizado estudios de la toxicidad crónica con ratas, perros y hámsteres; el tratamiento se aplicó durante 24 meses, 12 meses y 80 semanas, respectivamente. Además de investigar el daño causado por la administración crónica, en los estudios con ratas y hámsteres se evaluaron los posibles efectos cancerígenos. Carcinogenia: Se han realizado algunos estudios sobre Carcinogenia. Las ratas Sprague-Dawley recibieron acarbosa con el alimento en cantidades de hasta 4500 ppm durante un período de 24 a 26 meses. La administración de la acarbosa con el alimento produjo una desnutrición considerable de los animales. En las condiciones citadas del estudio aparecieron tumores en el parénquima renal (adenomas, hipernefromas) relacionados con la dosis de acarbosa, a diferencia de lo que sucedió con los controles; sin embargo, la tasa total de tumores (en particular, la tasa de tumores hormonodependientes) disminuyó. Para evitar la desnutrición, en los estudios posteriores se procedió a una restitución de glucosa. Tras administrar una dosis de 4500 ppm de acarbosa y suplementos de glucosa, el peso corporal de los animales tratados sólo descendió un 10% con respecto al del grupo control. No se observó una mayor incidencia de tumores renales. Al repetir el estudio durante un período de 26 meses, sin restitución de la glucosa, se advirtió asimismo un aumento de los tumores benignos de las células testiculares de Leydig. Los valores de glucosa de los animales de todos los grupos que habían recibido la restitución se elevaron (a veces de forma patológica) (diabetes alimentaria por administración de grandes cantidades de glucosa). Cuando la acarbosa se administró a través de un tubo gástrico, los pesos corporales se hallaban dentro del intervalo de control: con este diseño del estudio se evitó la actividad farmacodinámica elevada. La tasa de tumores resultó normal. Se han administrado cantidad de 0 a 4500 ppm de acarbosa durante 30 meses, con el alimento o a través del tubo gástrico, a ratas Wistar. La administración de acarbosa con el alimento no indujo ningún adelgazamiento llamativo. El ciego se dilató a partir de la dosis de 500 ppm de acarbosa. La tasa total de tumores descendió y no se observó indicio alguno de aumento en la incidencia tumoral. Se han administrado cantidades de 0 a 4000 ppm de acarbosa con el alimento durante 80 semanas a hámsteres, con restitución de glucosa y sin ella. Los animales del grupo tratado con la dosis más alta manifestaron un incremento en las concentraciones sanguíneas de la glucosa. La incidencia de tumores no aumentó. Toxicidad para la función reproductora: Se han investigado los efectos teratógenos con ratas y conejas tratadas con dosis de 0.30, 120 y 480 mg/kg por vía oral. El tratamiento de la rata se administró desde el 6° al 15° día de la gestación y el de las conejas, desde el 6° hasta el 18° día de la gestación. No se descubrió ningún signo de teratogenia motivado por la acarbosa en ninguna de las especies dentro del intervalo posológico examinado. No se observó ninguna alteración en la fertilidad de las ratas machos o hembras tratadas con dosis de hasta 540 mg/kg/día. La administración de hasta 540 mg/kg/día durante el desarrollo fetal y la lactancia de las ratas no modificó el parto ni el estado de las crías. No se dispone de datos sobre el uso de acarbosa durante el embarazo y la lactancia en humanos. Mutagenia: De acuerdo con una serie de estudios de mutagenia, no hay evidencia de que la acarbosa produzca efectos genotóxicos.

Indicaciones.

Inhibidor de la alfaglucosidasa, permite retardar la digestión y absorción de carbohidratos reduciendo el aumento exagerado en las concentraciones de glucosa sanguínea postpandrial típico de la Diabetes Mellitus mejorando el control global de la glicemia.

Dosificación.

Dosis habitual recomendada: El médico debe adaptar la posología a cada paciente porque la eficacia y la tolerabilidad del medicamento varían de un sujeto a otro. Intervalo posológico: Salvo prescripción contraria, se recomienda la posología siguiente: En monoterapia: Inicialmente 1 comprimido de 50 mg de Glucobay 3 veces al día o ½ comprimido de 100 mg de Glucobay 3 veces al día. Con incremento hasta 2 comprimidos de 50 mg de Glucobay 3 veces al día o 1 comprimido de 100 mg de Glucobay 3 veces al día. A veces es necesario incrementar la posología hasta 200 mg de acarbosa 3 veces al día. En tratamiento combinado: Inicialmente: No modificar la dosis de sulfoniturea e incorporar un comprimido de Glucobay 50 mg antes del desayuno, almuerzo y cena. Hacer control glucémico postpandrial. Terapia a largo plazo: Evaluar la dosis y si es necesario reducir la sulfonilurea. Mantener la dosis de Glucobay 50 mg fijada inicialmente. Hacer control glucémico postpandrial. Evaluar la dosis y si es preciso reducir la sulfonilurea. Aumentar la dosis de Glucobay 50 mg hasta un comprimido de Glucobay 100 mg antes del desayuno, almuerzo y cena. La dosis se puede aumentar al cabo de 4 - 8 semanas si el paciente muestra una respuesta clínica insuficiente en la última fase del tratamiento. Si, pese a cumplir rigurosamente la dieta, aparecen síntomas molestos, no debe incrementarse más la posología, en todo caso, reducirse. La dosis media es de 300 mg de acarbosa al día (corresponde a 3 x 2 comprimidos de 50 mg de Glucobay al día o 3 x 1 comprimido de 100 mg de Glucobay al día). Modo de administración: Los comprimidos de Glucobay sólo surten efecto si se degluten enteros, con un poco de líquido, inmediatamente antes de las comidas o si se mastican con los primeros bocados de la comida. Recomendación especial para la vigilancia: (Véase Advertencias). Ancianos (personas mayores de 65 años): No se recomienda modificar la dosis de los pacientes con alteraciones previas de la función hepática. Niños: (Véase Advertencias). Alteraciones de la función hepática: No es necesario ajustar la dosis en los pacientes con alteraciones previas de la función hepática. Insuficiencia renal: (Véase Contraindicaciones). Duración del tratamiento: No se prevé ninguna restricción en la duración del tratamiento con los comprimidos de Glucobay.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad a la acarbosa, a los componentes inactivos o a ambos. Enfermedades intestinales crónicas asociadas a alteraciones evidentes de la digestión y absorción. Estados que puedan deteriorarse como consecuencia de la mayor producción de gases en el intestino (por ej.: síndrome de Roemheld, hernias importantes, obstrucciones intestinales y úlceras intestinales). La acarbosa está contraindicada en los pacientes con insuficiencia renal grave (aclaramiento de creatinina < 25 ml/min). Cirrosis hepática.

Reacciones adversas.

Las reacciones adversas (RAM) a la acarbosa halladas en los estudios controlados con placebo y clasificadas por las categorías CIOMS III de frecuencia (estudios controlados con placebo de la base de datos de ensayos clínicos: acarbosa, N=8595, placebo, N=7278; al 10 de febrero de 2006) se enumeran a continuación. Las RAM provenientes de las notificaciones posteriores a la comercialización (estado: 31 de diciembre de 2005) se imprimen en negrita cursiva:

En Japón se han descrito casos aislados de hepatitis fulminante de evolución mortal. No está clara su relación con la acarbosa. Si no se respeta la dieta prescrita para la diabetes, se pueden intensificar los efectos secundarios intestinales. Si surgen síntomas molestos, a pesar de observar la dieta para la diabetes, habrá que consultar al médico y reducir de manera temporal o permanente la dosis. En pacientes que están recibiendo la dosis diaria recomendada de 150 a 300 mg de acarbosa al día pueden ocurrir raramente alteraciones de la función hepática con repercusión clínica (valores triples del límite superior de la normalidad). Los valores anómalos pueden resultar pasajeros en el transcurso del tratamiento con acarbosa (véase Advertencias).

Advertencias.

En algunos casos se observan elevaciones asintomáticas de las enzimas hepáticas. Por eso, hay que plantear una vigilancia de las enzimas hepáticas durante los 6 a 12 primeros meses de tratamiento. En los casos evaluables, estos cambios revirtieron al suspender el tratamiento con acarbosa. No se han establecido ni la seguridad ni la eficacia de la acarbosa para los pacientes menores de 18 años.

Interacciones.

La sacarosa (azúcar de caña) y los alimentos que la contienen suelen producir molestias abdominales o incluso diarrea durante el tratamiento con los comprimidos de acarbosa, debido al incremento de la fermentación de los hidratos de carbono en el colon. La acarbosa posee un efecto antihiperglucémico pero no induce, por sí misma, hipoglucemia. Si los comprimidos de Glucobay se prescriben junto a medicamentos que contengan sulfonilureas o metformina o como complemento de la insulina, el descenso de los valores de glucemia hasta el intervalo hipoglucémico puede obligar a una reducción razonable de la dosis de la sulfonilurea, la metformina o la insulina. En algunos casos puede tener lugar un shock hipoglucémico. En caso de hipoglucemia se debe considerar que durante el tratamiento con acarbosa, la sacarosa se descompone más lentamente en fructosa y glucosa, por lo que la sacarosa es inadecuada para contrarrestar la hipoglucemia y en su lugar deberá utilizarse glucosa. En algunos casos, la acarbosa modifica la biodisponibilidad de la digoxina, que, en ocasiones, precisa un ajuste posológico. Hay que evitar la administración simultánea de colestiramina, adsorbentes intestinales y productos de enzimas digestivas porque pueden influir en la acción de los comprimidos de acarbosa. No se ha observado ninguna interacción con la dimeticona/simeticona. Embarazo y lactancia: La acarbosa no debe administrarse durante el embarazo, pues no se dispone de información, proveniente de estudios clínicos, sobre su uso por mujeres embarazadas. Tras administrar acarbosa radiactiva a ratas lactantes, apareció una pequeña cantidad de radiactividad en la leche. Por el momento, no se han obtenido datos parecidos con seres humanos. Sin embargo, como no cabe destacar algún efecto de la acarbosa para los bebés alimentados al pecho materno, no se recomienda, en principio, prescribir acarbosa durante la lactancia. Efectos sobre la capacidad de conducción y uso de maquinaria: No se dispone de datos sobre la alteración de la capacidad de conducción de vehículos y uso de maquinaria con la acarbosa.

Sobredosificación.

Si los comprimidos de Glucobay se toman con bebidas o comidas que contengan hidratos de carbono (polisacáridos, oligosacáridos o disacáridos), la sobredosificación puede motivar meteorismo, flatulencia y diarrea. Si la sobredosis de comprimidos de acarbosa se ingiere al margen de las comidas, quizá no se observen tantos síntomas intestinales. En caso de sobredosis, no se administrarán alimentos sólidos o líquidos, que contengan hidratos de carbono (polisacáridos, oligosacáridos y disacáridos) en las 4-6 horas siguientes.

Presentación.

Comprimidos x 30.

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