CLIMENE

BAYER

Terapia hormonal.

Composición.

Cada gragea de color blanco contiene 2.0 mg de valerato de estradiol. Cada gragea de color rosa contiene 2.0 mg de valerato de estradiol y 1.0 mg de acetato de ciproterona. Forma farmacéutica: Grageas.

Farmacología.

Propiedades farmacodinámicas: Climene contiene el estrógeno valerato de estradiol, un profármaco del 17B-estradiol natural humano. El componente acetato de ciproterona es un derivado sintético de la hidroxiprogesterona con propiedades progestogénicas, antigonadotrópicas y antiandrogénicas. Con la composición y el régimen secuencial de Climene, incluyendo una monofase de estrógenos de 11 días, una fase combinada de estrógeno y progestágeno de 10 días y un intervalo sin tratamiento de 7 días, se establece un ciclo menstrual en mujeres con útero intacto, siempre que el preparado se tome de forma regular. La ovulación no se inhibe durante el uso de Climene, y la producción endógena de hormonas apenas está afectada. Durante el climaterio, la reducción y finalmente la pérdida de la secreción ovárica de estradiol puede resultar en una inestabilidad de la termorregulación, causando sofocos asociados a alteraciones del sueño y sudoración excesiva. Los signos de involución de la piel y las mucosas (especialmente en la región del tracto urogenital) pueden ser influenciados favorablemente. Menos específicos, pero frecuentemente mencionados como parte del síndrome climatérico, son los síntomas parecidos a las molestias anginosas, palpitaciones, irritabilidad, nerviosismo, falta de energía y de habilidad para concentrarse, olvido, pérdida de la libido y dolor muscular y articular. La terapia de reemplazo hormonal (TRH) alivia muchos de estos síntomas de déficit de estradiol en la mujer menopáusica. La TRH con Climene disminuye la resorción ósea y retrasa o interrumpe la pérdida ósea posmenopáusica. Se ha demostrado que el tratamiento a largo plazo con TRH reduce el riesgo de fracturas periféricas en mujeres posmenopáusicas. Cuando la TRH se interrumpe, la masa ósea disminuye a una velocidad comparable a la del periodo posmenopáusico inmediato. No hay evidencia de que la TRH restablezca la masa ósea a niveles premenopáusicos. La TRH con Climene modifica el perfil lipídico. Reduce el colesterol total y el colesterol LDL y puede aumentar los niveles de colesterol HDL y de triglicéridos. Debido a la falta de propiedades androgénicas, no hay efectos neutralizantes, o son sólo escasos, del acetato de ciproterona sobre los efectos metabólicos del estrógeno en Climene. Se observó que los efectos de Climene fueron especialmente pronunciados en mujeres con un patrón lipoproteico significativamente aterogénico. La adición de un progestágeno al régimen de reemplazo de estrógenos durante 10 días por ciclo como mínimo, como en Climene, reduce el riesgo de hiperplasia endometrial y el consiguiente riesgo de adenocarcinoma en mujeres con útero intacto. No se ha demostrado que la adición de un progestágeno a un régimen de reemplazo de estrógenos interfiera con la eficacia de los estrógenos en sus indicaciones aprobadas. Propiedades farmacocinéticas: Valerato de estradiol: Absorción: El valerato de estradiol se absorbe rápida y completamente. El éster de esteroide se desdobla en estradiol y ácido valérico durante la absorción y el primer paso hepático. Al mismo tiempo, el estradiol sufre un intenso metabolismo adicional, p. ej. hasta estrona, estriol y sulfato de estrona. Solamente sobre el 3 % del estradiol llega a estar biodisponible después de la administración oral de valerato de estradiol. Los alimentos no afectan a la biodisponibilidad del estradiol. Distribución: Las concentraciones máximas de estradiol en suero de aproximadamente 30 pg/ml se alcanzan generalmente entre 4 - 9 horas después de la toma de los comprimidos. Dentro de las 24 horas después de la administración de los comprimidos, los niveles séricos de estradiol disminuyen hasta concentraciones de aproximadamente 15 pg/ml. El estradiol se une a la albúmina y a la globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG). La fracción de estradiol libre en suero es de aproximadamente el 1-1.5 % y la fracción unida a la SHBG está en el rango del 30-40 %. El volumen de distribución aparente del estradiol tras administración intravenosa única es de aproximadamente 1 l/kg. Metabolismo: Una vez hidrolizado el éster del valerato de estradiol administrado exógenamente, el metabolismo del fármaco sigue las vías de biotransformación del estradiol endógeno. El estradiol se metaboliza principalmente en el hígado, pero también extrahepáticamente, p. ej., en intestino, riñones, músculos esqueléticos y órganos diana. Estos procesos incluyen la formación de estrona, estriol, catecolestrógenos y conjugados de sulfato y glucurónido de estos compuestos; los que son claramente menos estrogénicos o incluso no estrogénicos. Eliminación: La depuración sérica total del estradiol tras administración intravenosa única muestra una elevada variabilidad en el rango de 10-30 ml/min/kg. Una cierta proporción de metabolitos de estradiol se elimina por la bilis y es sometida a la llamada circulación enterohepática. En última instancia los metabolitos del estradiol son eliminados principalmente como sulfatos y glucurónidos por la orina. Condiciones de estado estable: En relación con la dosis única, después de la administración múltiple se observan niveles séricos de estradiol aproximadamente 2 veces mayores. En promedio, la concentración de estradiol varía entre 30 (niveles mínimos) y 60 pg/ml (niveles máximos). La estrona, como metabolito menos estrogénico, alcanza concentraciones en suero unas 8 veces superiores y las concentraciones de sulfato de estrona son unas 150 veces superiores. Después de interrumpir el tratamiento con Climene, los niveles de estradiol y estrona previos al tratamiento son de esperar en 2-3 días. Acetato de ciproterona: Absorción: Después de la administración oral, el acetato de ciproterona es absorbido rápida y completamente en un amplio rango posológico. La biodisponibilidad absoluta del acetato de ciproterona después de la administración oral es aproximadamente 88 % de la dosis administrada. Distribución: Se alcanzan concentraciones máximas de acetato de ciproterona en suero de 8 ng/ml aproximadamente 1-2 horas después de una administración única de 1 mg de acetato de ciproterona. Posteriormente, los niveles séricos de acetato de ciproterona disminuyen de forma bifásica con vidas medias de 0.8 hora y 2.3 días. El acetato de ciproterona se une casi exclusivamente a la albúmina sérica. Aproximadamente el 3.5-4% de la concentración total de acetato de ciproterona en suero no está unido a proteínas. La unión del acetato de ciproterona a las proteínas del plasma parece ser principalmente inespecífica pues sólo se une en pequeñas cantidades a las proteínas termolábiles como SHBG y CBG, lo que indica que las variaciones de la SHBG no afectan la farmacocinética del acetato de ciproterona. Biotransformación: El acetato de ciproterona es metabolizado por diversas vías, incluyendo hidroxilaciones y conjugaciones. El metabolito principal en el suero humano es el derivado 15b-hidroxi. Eliminación: La tasa total de depuración del acetato de ciproterona del suero es de 3.6 ml/min/kg. Algunas fracciones de la dosis se excretan inalteradas con el líquido biliar. La mayor parte de la dosis se excreta en forma de metabolitos en una relación orina:bilis de 3:7 y una vida media de aproximadamente 1.9 días. Los metabolitos del suero se eliminan con una vida media similar de 1.7 días. Condiciones de estado estable: Debido a la larga vida media del acetato de ciproterona en suero, cabe esperar una acumulación del acetato de ciproterona en un factor de 2-2.5 en suero durante un ciclo de tratamiento. Datos preclínicos sobre seguridad: Valerato de estradiol: El perfil de toxicidad del valerato de estradiol es bien conocido. No hay datos preclínicos de relevancia para el médico prescriptor que proporcionen información adicional sobre seguridad, a los ya incluidos en otra sección de la información sobre el producto. Acetato de ciproterona: Toxicidad sistémica: Los datos preclínicos de acetato de ciproterona no revelaron ningún riesgo específico para el ser humano en base a los estudios convencionales de toxicidad con dosis repetidas. Genotoxicidad y carcinogenicidad: Las pruebas aceptadas de genotoxicidad de primera línea dieron resultados negativos cuando se hicieron con acetato de ciproterona. Sin embargo, otras pruebas mostraron que el acetato de ciproterona fue capaz de producir aductos con el ADN (y un aumento de la actividad de reparación del ADN) en hepatocitos de ratas y monos y también en hepatocitos humanos recién aislados. La concentración de aductos de ADN en hepatocitos de perro era extremadamente baja. Esta formación de aductos con ADN se produjo a exposiciones sistémicas que se puede esperar que ocurran en los regímenes posológicos recomendados para acetato de ciproterona. Las consecuencias in vivo del tratamiento con acetato de ciproterona fueron el aumento de la incidencia de lesiones hepáticas focales, posiblemente preneoplásicas, en las que las enzimas celulares estaban alteradas en ratas hembra, y un aumento de la frecuencia de mutaciones en ratas transgénicas portadoras de un gen bacteriano como diana de mutaciones. La experiencia clínica y los estudios epidemiológicos bien realizados hasta la fecha no apoyan un aumento de la incidencia de tumores hepáticos en el ser humano. Las investigaciones realizadas sobre la tumorigenicidad del acetato de ciproterona en roedores tampoco revelan ningún indicio de un potencial tumorigénico específico. Sin embargo, se debe tener en cuenta que los esteroides sexuales pueden promover el crecimiento de ciertos tejidos y tumores dependientes de hormonas. Embriotoxicidad/teratogenicidad: La administración de acetato de ciproterona durante la fase de diferenciación de los órganos genitales sensible a hormonas ocasionó signos de feminización en los fetos masculinos tras administrar dosis elevadas. La observación de niños varones recién nacidos que habían sido expuestos en el útero a acetato de ciproterona no mostró ningún signo de feminización. Sin embargo, el embarazo es una contraindicación para el empleo de Climene. En resumen, los datos disponibles no indican que exista ninguna objeción para el empleo de Climene en los seres humanos, si se administra según las instrucciones para la indicación expuesta y en la dosis recomendada.

Indicaciones.

Terapia de reemplazo hormonal (TRH) en trastornos climatéricos, signos de involución de la piel y tracto urogenital, humor depresivo en el climaterio, síntomas por déficit debidos a la menopausia natural o a hipogonadismo, castración o insuficiencia ovárica primaria en mujeres con útero intacto. Prevención de la osteoporosis posmenopáusica.

Dosificación.

Forma de administración: Vía oral. Pauta posológica: ¿Cómo comenzar Climene? Si la paciente aún está menstruando, el tratamiento debe comenzar en el quinto día del ciclo (primer día de la hemorragia menstrual = primer día del ciclo). Las pacientes con amenorrea, con periodos muy infrecuentes o posmenopáusicas pueden iniciar el tratamiento en cualquier momento, siempre que se haya descartado un embarazo (ver Embarazo y lactancia). Posología: Se tomará una gragea de color blanco al día durante los primeros 11 días, seguido de una gragea de color rosa al día durante 10 días. Después de los 21 días de toma de grageas, habrá un intervalo de 7 días libre de toma de grageas. Administración: Cada envase cubre 21 días de tratamiento. Transcurrido el intervalo de 7 días libre de comprimidos se deberá empezar un nuevo envase de Climene, el mismo día de la semana que el anterior. Las grageas deben tragarse enteras, con un poco de líquido. Es preferible tomar las grageas a la misma hora todos los días. Grageas olvidadas: Si se olvida la toma de una gragea, ésta debe tomarse lo antes posible. Si pasan más de 24 horas, no es necesario tomar una gragea adicional. Si se olvidan varias grageas, puede producirse un sangrado vaginal por deprivación. La hemorragia se produce normalmente durante el intervalo de 7 días libre de grageas, en el plazo de unos días después de tomar la última gragea. Información adicional sobre poblaciones especiales (sólo implementar si la información no está ya reflejada en algún lugar de su prospecto local): Niñas y adolescentes: Climene no está indicado para su uso en niñas y adolescentes. Pacientes geriátricas: No hay datos que sugieran la necesidad de ajustar la dosis en las pacientes de edad avanzada. Para mujeres de 65 años o mayores, ver Advertencias. Pacientes con insuficiencia hepática: Climene no se ha estudiado específicamente en pacientes con insuficiencia hepática. Climene está contraindicado en mujeres con enfermedades hepáticas severas (ver Contraindicaciones). Pacientes con insuficiencia renal: Climene no se ha estudiado específicamente en pacientes con insuficiencia renal. Los datos disponibles no sugieren la necesidad de ajustar la dosis en esta población de pacientes.

Contraindicaciones.

La terapia de reemplazo hormonal (TRH) no se debe iniciar en presencia de cualquiera de las condiciones expuestas a continuación. Si cualquiera de estas condiciones apareciera durante el uso de TRH, se debe suspender inmediatamente el producto. Embarazo y lactancia. Hemorragia vaginal no diagnosticada. Sospecha o certeza de cáncer de mama. Sospecha o certeza de trastornos premalignos o de neoplasias malignas, si son influidos por los esteroides sexuales. Presencia o antecedente de tumores hepáticos (benignos o malignos). Enfermedad hepática severa. Tromboembolismo arterial agudo (p. ej., infarto de miocardio, accidente cerebrovascular). Trombosis venosa profunda activa, trastornos tromboembólicos o historia documentada de estas condiciones. Alto riesgo de trombosis arterial o venosa. Hipertrigliceridemia severa. Hipersensibilidad conocida a cualquiera de los componentes de Climene.

Reacciones adversas.

Los efectos secundarios más graves asociados con el uso de terapia de reemplazo hormonal se citan Advertencias. Otros eventos adversos que se han comunicado en usuarias de terapia de reemplazo hormonal (datos poscomercialización), pero para los que la asociación con Climene no ha sido confirmada ni refutada, son:

Se anota el término MedDRA (versión 8.0) más apropiado para describir determinada reacción adversa. No se anotan sinónimos ni condiciones relacionadas, aunque también deberían ser tenidos en cuenta. En las mujeres con angioedema hereditario, los estrógenos exógenos pueden inducir o exacerbar los síntomas del angioedema (ver Advertencias).

Advertencias.

Climene no puede usarse como anticonceptivo. Para evitar un embarazo se emplearán, dado el caso, métodos anticonceptivos no hormonales (con excepción de los métodos del ritmo y de la temperatura). Si existe la posibilidad de estar embarazada, la toma de comprimidos debe interrumpirse hasta que se haya excluido esta posibilidad (ver Embarazo y lactancia). Antes de iniciar el tratamiento se deben tener en cuenta todas las condiciones y factores de riesgo que se mencionan a continuación, cuando se determine la relación individual de beneficio/riesgo del tratamiento para la paciente. Durante el empleo de TRH, el tratamiento deberá interrumpirse inmediatamente en caso de que se detecte una contraindicación, así como en las siguientes situaciones: Cefaleas migrañosas o frecuentes e inusualmente intensas que se presentan por primera vez, o si existen otros síntomas posiblemente premonitorios de oclusión cerebrovascular. La recurrencia de ictericia colestásica o prurito colestásico que se presentaron por primera vez durante un embarazo o durante el uso previo de esteroides sexuales. Síntomas o sospecha de un evento trombótico. En caso de que se presenten por primera vez o se deterioren las siguientes condiciones o factores de riesgo, se debe realizar nuevamente el análisis individual de la relación beneficio/riesgo, teniendo en cuenta la posible necesidad de suspender la terapia. La posibilidad de un aumento del riesgo sinérgico de trombosis debe considerarse en las mujeres que tienen una combinación de factores de riesgo o presentan una mayor severidad de un factor de riesgo individual. Este aumento del riesgo puede ser mayor que un simple riesgo acumulado de los factores. La TRH no debe prescribirse en caso de una evaluación negativa de la relación riesgo/beneficio. Tromboembolismo venoso: Tanto los estudios aleatorizados controlados como los epidemiológicos han sugerido un riesgo relativo incrementado de desarrollar tromboembolismo venoso (TEV), esto es, trombosis venosa profunda o embolia pulmonar. Por lo tanto, se debería sopesar cuidadosamente el beneficio/riesgo junto con la paciente cuando se prescribe TRH a mujeres con un factor de riesgo de TEV. Generalmente, los factores de riesgo de TEV reconocidos incluyen historia personal, historia familiar (la ocurrencia de TEV en un pariente directo a una edad relativamente temprana puede indicar predisposición genética) y obesidad severa. El riesgo de TEV también aumenta con la edad. No hay consenso sobre el posible papel de las venas varicosas en el TEV. El riesgo de TEV puede aumentar temporalmente con la inmovilización prolongada, cirugía electiva mayor o postraumática o traumatismo mayor. Dependiendo de la naturaleza del episodio y de la duración de la inmovilización, se debe considerar una interrupción temporal de la TRH. Tromboembolismo arterial: En dos amplios ensayos clínicos con estrógenos conjugados equinos (ECE) y acetato de medroxiprogesterona (AMP) de manera continua y combinada, se observó un posible aumento del riesgo de enfermedad cardiaca coronaria (ECC) en el primer año de uso y posteriormente ausencia de beneficio. Un amplio ensayo clínico con ECE solos mostró una reducción potencial en las tasas de ECC en mujeres con edades comprendidas entre los 50 y 59 años y ausencia de beneficio global en la totalidad de la población de estudio. Como resultado secundario, en dos grandes ensayos clínicos con ECE solos o combinados con AMP se halló un aumento del riesgo de accidente cerebrovascular del 30-40%. Es incierto si estos hallazgos también se extienden a otros preparados de TRH o vías de administración distintas a la oral. Enfermedad de la vesícula biliar: Se sabe que los estrógenos incrementan la litogenicidad de la bilis. Algunas mujeres están predispuestas a padecer enfermedades de la vesícula biliar durante el tratamiento con estrógenos. Demencia: Hay evidencia limitada, obtenida a partir de ensayos clínicos con preparados que contienen ECE, que indica que el tratamiento hormonal puede aumentar el riesgo de demencia probable si se inicia en mujeres con edades de 65 años o mayores. El riesgo puede estar disminuido si el tratamiento se inicia en la menopausia precoz, como se ha observado en otros estudios. Se desconoce si estos hallazgos también se extienden a otros preparados de TRH. Tumores: Cáncer de mama: Estudios clínicos y observacionales han reportado un riesgo aumentado de que se diagnostique cáncer de mama en mujeres que toman TRH durante varios años. Estos hallazgos pueden deberse a un diagnóstico más precoz, a efectos promotores de crecimiento sobre tumores preexistentes o una combinación de ambos. Las estimaciones de los riesgos relativos globales de un diagnóstico de cáncer de mama, expuestas en más de 50 estudios epidemiológicos, oscilan en la mayoría de ellos entre valores de 1 y 2. El riesgo relativo aumenta con la duración del tratamiento y puede ser menor o posiblemente neutro con productos que sólo contienen estrógenos. Dos amplios ensayos clínicos aleatorizados con ECE solos o en combinación continua con AMP mostraron estimaciones del riesgo de 0.77 (IC del 95%: 0.59-1.01) o de 1.24 (IC del 95%: 1.01-1.54) después de 6 años de empleo de TRH. Se desconoce si el aumento del riesgo también se extiende a otros preparados de TRH. Se observan aumentos similares de diagnóstico de cáncer de mama, p. ej., con el retraso de la menopausia natural, el consumo de alcohol o la adiposidad. El exceso de riesgo desaparece al término de unos pocos años después de suspender la TRH. La TRH aumenta la densidad de las imágenes mamográficas, lo cual puede afectar adversamente la detección radiológica del cáncer de mama en algunos casos. Cáncer endometrial: La exposición prolongada a los estrógenos sin oposición aumenta el riesgo de desarrollar hiperplasia o carcinoma endometrial. Los estudios han sugerido que la adición apropiada de progestágenos al régimen elimina este aumento del riesgo. Tumor hepático: En casos raros se han observado tumores hepáticos benignos, e incluso más raramente malignos, después del empleo de sustancias hormonales, como las contenidas en los productos de TRH. En casos aislados, estos tumores han ocasionado hemorragia intraabdominal potencialmente mortal. Debe considerarse un tumor hepático en el diagnóstico diferencial si se presenta dolor abdominal superior intenso, aumento del tamaño del hígado o signos de hemorragia intraabdominal. Otras afecciones: No se ha establecido una asociación general entre la TRH y el desarrollo de hipertensión arterial de relevancia clínica. Se han comunicado pequeños aumentos de la presión arterial en mujeres que toman TRH, pero son raros los incrementos con relevancia clínica. No obstante, si en casos individuales se presenta una hipertensión arterial sostenida clínicamente significativa durante el empleo de la TRH, puede considerarse suspender la TRH. Los trastornos no severos de la función hepática, incluyendo hiperbilirrubinemias como el síndrome de Dubin-Johnson o el síndrome de Rotor, deben ser estrechamente vigilados y la función hepática debe controlarse periódicamente. En caso de deterioro de los marcadores de función hepática debe suspenderse la TRH. Las mujeres con niveles de triglicéridos moderadamente elevados requieren una vigilancia especial. La TRH en estas mujeres puede estar asociada a un aumento adicional de los niveles de triglicéridos, lo que comporta riesgo de pancreatitis aguda. Aunque la TRH puede tener un efecto sobre la resistencia periférica a la insulina y sobre la tolerancia a la glucosa, no es necesario, en general, alterar el régimen terapéutico en diabéticas que empleen TRH. Sin embargo, las mujeres diabéticas deben ser observadas cuidadosamente mientras estén tomando TRH. Algunas pacientes pueden presentar manifestaciones indeseables de estimulación estrogénica por la TRH, como hemorragia uterina anormal. Hemorragia uterina anormal, frecuente o persistente durante el tratamiento, es una indicación para realizar una evaluación endometrial. Si el tratamiento de ciclos menstruales irregulares no es satisfactorio, se deben excluir enfermedades orgánicas mediante medidas diagnósticas adecuadas. Los fibroides uterinos (miomas) pueden aumentar de tamaño bajo la influencia de los estrógenos. Si esto se observara, debe interrumpirse el tratamiento. Si durante el tratamiento se reactiva una endometriosis, se recomienda suspender el tratamiento. Se requiere estrecha supervisión médica (incluyendo la determinación periódica de los niveles de prolactina) si la paciente tiene un prolactinoma. En ocasiones puede aparecer cloasma, especialmente en las mujeres con antecedentes de cloasma gravídico. Las mujeres con tendencia al cloasma deben evitar la exposición al sol o a la radiación ultravioleta mientras tomen TRH. Se ha informado que las siguientes entidades ocurren o empeoran con el uso de TRH. Aunque la evidencia de una asociación con el empleo de TRH no es concluyente, las mujeres con estas entidades y tratadas con TRH deben ser vigiladas estrechamente. Epilepsia. Enfermedad benigna de las mamas. Asma. Migraña. Porfiria. Otosclerosis. Lupus eritematoso sistémico. Corea menor. En las mujeres con angioedema hereditario, los estrógenos exógenos pueden inducir o exacerbar los síntomas del angioedema. Exploración/consulta médica: Antes de iniciar o reanudar el tratamiento con TRH, es necesario obtener una historia clínica y un examen físico completos, guiados por las contraindicaciones (ver Contraindicaciones) y advertencias (ver Advertencias) y estos deben repetirse periódicamente. La frecuencia y la naturaleza de estas evaluaciones deben basarse en las normas prácticas establecidas y adaptarse a cada mujer, aunque generalmente debe prestarse una especial atención a los órganos pélvicos, incluida la citología rutinaria del cuello uterino, abdomen, mamas y presión arterial.

Interacciones.

Cuando se inicie el tratamiento con TRH, se suspenderá la administración de anticonceptivos hormonales y se aconsejará a la paciente que, de ser necesario, tome medidas anticonceptivas no hormonales. Interacción con fármacos: El tratamiento a largo plazo con fármacos inductores de las enzimas hepáticas (p. ej., diversos anticonvulsivantes y antimicrobianos) puede aumentar la depuración de las hormonas sexuales y reducir su eficacia clínica. Tales propiedades inductoras de las enzimas hepáticas se han establecido con las hidantoínas, barbituratos, primidona, carbamazepina y rifampicina y también se sospecha de la oxcarbazepina, topiramato, felbamato y griseofulvina. La inducción enzimática máxima no se observa en general antes de 2-3 semanas, pero puede mantenerse entonces al menos por 4 semanas después de la suspensión del tratamiento farmacológico. En casos raros se ha observado una reducción de los niveles de estradiol con el uso simultáneo de determinados antibióticos (p. ej., penicilinas y tetraciclina). Las sustancias que experimentan una conjugación importante (por ejemplo, paracetamol) pueden aumentar la biodisponibilidad del estradiol por inhibición competitiva del sistema de conjugación durante la absorción. En casos individuales, pueden modificarse los requerimientos de antidiabéticos orales o de insulina, como resultado del efecto sobre la tolerancia a la glucosa. Interacción con el alcohol: La ingestión aguda de alcohol durante el tratamiento con TRH puede provocar elevaciones de los niveles de estradiol circulantes. Interferencia con pruebas de laboratorio: El uso de esteroides sexuales puede influir los parámetros bioquímicos de, p. ej., la función hepática, tiroidea, suprarrenal y renal, los niveles plasmáticos de proteínas (transportadoras), como la globulina transportadora de corticosteroides y las fracciones de lípidos/lipoproteínas, los parámetros del metabolismo de los hidratos de carbono y los parámetros de la coagulación y la fibrinólisis. Embarazo y lactancia: La TRH no está indicada durante el embarazo o la lactancia. Si se produce un embarazo durante el tratamiento con Climene, el tratamiento debe suspenderse inmediatamente. Estudios epidemiológicos amplios con hormonas esteroides no han revelado un riesgo elevado de defectos congénitos en hijos de mujeres que emplearon tales hormonas antes del embarazo, ni de efectos teratogénicos cuando se tomaron inadvertidamente durante la fase inicial del embarazo. Pequeñas cantidades de hormonas sexuales se pueden eliminar en la leche humana. Efectos sobre la capacidad de conducir o utilizar máquinas: No se han observado efectos.

Incompatibilidades.

No procede.

Conservación.

Ninguna. Periodo de validez: 5 años. Naturaleza y contenido del envase: Las grageas de Climene se encuentran en envases blíster compuestos de películas transparentes de cloruro de polivinilo y láminas metálicas de aluminio (cara mate termosellable). Instrucciones de uso / manipulación: Ninguna.

Sobredosificación.

Los estudios de toxicidad aguda no indicaron la existencia de un riesgo de efectos adversos agudos en caso de la ingestión inadvertida de un múltiplo de la dosis terapéutica diaria.

Presentación.

Grageas x 21.

¿Qué es P.R.Vademécum?