SANIDECAL FORTE

SANITAS

Calciterápico.

Composición.

Cada cápsula contiene: calcio carbonato 1,125mg (equivalente a 450mg de calcio iónico). Excipientes: lauril sulfato de sodio, polividona, crospovidona, celulosa microcristalina, estearato de magnesio, dióxido de titanio.

Propiedades.

El calcio es un catión que cumple diversas funciones en el organismo, siendo el hueso donde se encuentra en mayor cantidad, conteniendo más del 90% de los depósitos de calcio del organismo. Las sales inorgánicas del hueso son similares al mineral hidroxiapatita. Los cristales del hueso no son puros y contienen iones adicionales en su estructura cristalina, entre ellos sodio, potasio, carbonato y fluoruro. El contenido estable de calcio en el esqueleto es una consecuencia del efecto neto de la resorción y de la neoformación del hueso y el calcio del hueso se encuentra en intercambio con el de los líquidos intersticiales. Este intercambio es modificado por fármacos, hormonas, vitaminas y otros factores que influyen sobre el nivel del ion en los líquidos intersticiales y la forma en que está presente. Para mantener una concentración adecuada de calcio en el organismo se ha desarrollado un sistema de control endócrino que mantiene las concentraciones séricas de calcio dentro de límites estrechos. Las concentraciones intracelulares de calcio también son reguladas estrictamente mediante el control del intercambio de ion entre la célula y su medio ambiente y entre los compartimientos intracelulares. Estos sistemas de control corresponden a la parathormona, calcitonina y la vitamina D. El calcio desarrolla también otras funciones. Es esencial para el mantenimiento de la integridad funcional de los nervios, músculos y sistema esquelético, permeabilidad de membrana y capilares. Es un importante activador de muchas reacciones enzimáticas y es esencial en varios procesos fisiológicos, incluyendo transmisión de impulsos nerviosos, contracción cardíaca, músculo liso y esquelético, función renal, respiración y coagulación sanguínea. Juega un rol regulatorio en la liberación y almacenamiento de hormonas y neurotransmisores. Farmacocinética: el calcio se absorbe activamente en el duodeno y yeyuno proximal y en menos cantidad en el segmento más distante del intestino delgado. El grado de absorción depende de muchos factores; el calcio nunca se absorbe completamente en el intestino. Para que la absorción ocurra debe estar en forma soluble e ionizada. La eficiencia de absorción intestinal del calcio puede ser aumentada cuando el consumo de calcio se reduce, durante el embarazo y la lactancia. Sin embargo, cuando la hipocalcemia es causada por deficiencia de la hormona paratiroidea o vitamina D, disminuye la absorción de calcio. La vitamina D en su forma activa aumenta la absorción de calcio. La absorción es retrasada por algunos aniones (por ej.: oxalatos, sulfatos) y por ácidos grasos, los cuales precipitan o acomplejan los iones calcio; sin embargo, un pH intestinal de 5-7 facilita una máxima disolución y disociación de estos complejos. Glucocorticoides y concentraciones séricas bajas de calcitonina pueden reducir la absorción de calcio. La absorción de calcio disminuye en pacientes geriátricos y en pacientes con algunos estados enfermizos, tales como aclorhidria, osteodistrofia renal, esteatorrea o uremia. Distribución: después de la absorción, entra primero al fluido extracelular y luego rápidamente es incorporado en los tejidos esqueléticos. Los huesos contienen un 99% del calcio del cuerpo; el restante 1% está distribuido equitativamente entre los fluidos intracelular y extracelular. La concentración normal total de calcio sérico es de 9-10,4mg/dl, pero sólo el calcio ionizado es fisiológicamente activo. De la concentración sérica total de calcio, 50% está en forma iónica y el 5% está acomplejada con fosfatos, citratos y otros aniones. Aproximadamente 45% del calcio sérico está unido a proteínas del plasma. La concentración de calcio en el líquido cefalorraquídeo es cerca del 50% de la concentración sérica de calcio. El calcio cruza la placenta y alcanza una concentración sanguínea materna. El calcio se distribuye en la leche. El calcio se excreta en la leche materna, pero no en cantidad suficiente como para causar daño al lactante. Durante el embarazo y la lactancia se deben administrar alimentos que contengan calcio y vitamina D. El tratamiento durante estos períodos debe ser realizado siempre bajo supervisión médica.

Indicaciones.

Tratamiento y profilaxis de estados carenciales de calcio en pacientes de riesgos y/o con ingesta insuficiente de calcio. Tratamiento y prevención de la osteoporosis post-menopáusica (natural o quirúrgica), como coadyuvante de la terapia de reemplazo de estrógenos. Coadyuvante en el tratamiento de la osteoporosis senil.

Dosificación.

La dosis varía entre 600 a 1.200mg/día de calcio elemental. En casos severos se emplean dosis de 2.000mg/día.

Contraindicaciones.

Antecedentes de alergia o hipersensibilidad a alguno de los componentes de la formulación. Hipercalcemia. Insuficiencia renal grave, litiasis renal, hipercalciuria. Fibrilación ventricular preexistente. Ulcera gástrica. Osteoporosis por inmovilización.

Efectos colaterales.

Excepcionalmente pueden presentarse algunas molestias gastrointestinales como flatulencia, eructos, náuseas, constipación o diarrea, especialmente en personas de edad avanzada. La aparición de los siguientes síntomas pueden estar asociados a una hipercalcemia: constipación severa, sequedad de la boca, continuo dolor de cabeza, aumento de la sed, irritabilidad, pérdida del apetito, depresión mental, alteración del gusto (sabor metálico, cansancio inusual, debilidad, confusión, somnolencia, aumento de la presión sanguínea, hipersensibilidad a la luz (ojos o piel), especialmente en pacientes hemodializados, alteración del ritmo cardíaco (aumento, disminución o irregularidad), náuseas y vómitos continuos, aumento del volumen de orina o de la frecuencia urinaria. Pueden desarrollarse cálculos renales o calcificación caracterizados por dificultad para orinar. Puede presentarse hipersecreción gástrica de rebote, pero es incierta su significancia clínica.

Precauciones.

En pacientes con antecedentes de cálculos renales. En tratamientos crónicos o en pacientes con insuficiencia renal leve o moderada, hipotiroidismo, hiperparatiroidismo, sarcoidosis, mieloma múltiple o metástasis es necesario controlar los niveles de calcio en la sangre (calcemia) y en orina (calciuria), ya que presentan mayor riesgo de hipercalcemia. En pacientes con constipación (estitiquez), impactación fecal o hemorroides este medicamento puede exacerbar los síntomas de estos estados. En pacientes con indicación de dosis altas o tratamientos prolongados de calcio, así como en pacientes con tratamiento conjunto con grandes dosis de vitamina D o que consumen alimentos ricos en calcio, el riesgo de hipercalcemia aumenta. Embarazo y lactancia: durante el embarazo y la lactancia se ven aumentadas las necesidades de calcio. Si se requiere suplementación, ésta debe administrarse en un horario diferente a los suplementos de hierro y la dosis no debe superar la recomendaciones diarias. El calcio se excreta en la lecha materna, pero no en cantidad suficiente como para causar daño al lactante. Durante el embarazo y la lactancia se deben administrar alimentos que contengan calcio. El tratamiento durante estos períodos debe ser realizado siempre bajo supervisión médica.

Presentación.

Envase con 30 cápsulas.

¿Qué es P.R.Vademécum?