Mefenámico ácido

Acción terapéutica.

Antiinflamatorio, analgésico, antipirético.

Propiedades.

Es un antiinflamatorio no esteroide derivado del ácido antranílico (flufenámico, tolfenámico, niflúmico). El mecanismo de acción no se conoce, aunque estudios en animales indican que es capaz de inhibir la síntesis de prostaglandinas y de competir con ellas por la unión a sus receptores. Su absorción es amplia ( > 90%) por el tracto gastrointestinal; su ligadura proteica es alta ( > 95%). Su vida media: 3-4 horas. No sufre metabolismo presistémico y se elimina por riñón.

Indicaciones.

Indicado para el alivio del dolor moderado si el tratamiento no excede de una semana. Dismenorrea primaria. También ha sido usado en el manejo de la fiebre, la artrosis, la artritis reumatoidea, migraña, cefaleas, y el síndrome premenstrual.

Dosificación.

Dosis inicial de 500mg, seguidos de 250mg cada 6 horas por no más de una semana. En dismenorrea primaria: igual que en el caso anterior, excepto que la duración de la administración no debiera pasar de dos o tres días.

Reacciones adversas.

Diarrea, náuseas, vómitos, dolor abdominal. Con menos frecuencia anorexia, pirosis, flatulencia y constipación. Casos de anemia hemolítica autoinmune se han asociado con tratamientos prolongados ( > 1 año), lo mismo que un descenso del hematócrito (2% a 5%). Mareos, somnolencia, nerviosismo, visión borrosa, dolor de cabeza, insomnio. Urticaria, erupciones, edema facial. Falla renal, incluso necrosis papilar que puede ser irreversible.

Precauciones y advertencias.

Puede provocar gastritis erosiva, úlcera péptica, hemorragia digestiva y perforación gastrointestinal. El tratamiento crónico puede llevar a toxicidad renal con reducción del flujo sanguíneo renal. No debiera administrarse en las últimas etapas del embarazo ni en el amamantamiento, para evitar sus efectos sobre el sistema cardiovascular del feto y del lactante. La seguridad y efectividad del ácido mefenámico en niños menores de 14 años no se ha estudiado.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad al ácido mefenámico o a otros antiinflamatorios no esteroides. Ulcera gastroduodenal, inflamación crónica del tracto gastrointestinal superior o inferior. Insuficiencia renal.

Sobredosificación.

En caso de sobredosis se recomienda la inducción del vómito o lavado gástrico, seguidos de la administración de carbón activado.